Las consultoras estiman que el IPC de mayo cerró entre 2,3% y 2,5%. Para junio se proyecta un 2%, aunque el aumento estacional de verduras podría sumar presión.
De acuerdo con estimaciones de consultoras económicas que monitorean precios en góndolas, la inflación de mayo cerró entre 2,3% y 2,5%. Los alimentos se mantuvieron en valores similares. Los aumentos de regulados, como combustibles y tarifas de luz y gas, incidieron en el índice, aunque el Gobierno extendió beneficios para parte de la población.
Para junio, las proyecciones apuntan a un IPC del 2%, nivel no visto desde mediados de 2024. El barril de crudo se ubica cerca de los 90 dólares, lo que reduce la presión sobre los combustibles. El Gobierno podría mantener el congelamiento virtual en surtidores. La carne no registró ajustes significativos y se ofrece con variada oferta en supermercados. Entre los regulados, las tarifas subirán en línea con la inflación de mayo, y el transporte ajustará por encima del IPC de dos meses atrás.
Sin embargo, el rubro verduras, por factores estacionales y climáticos, registró fuertes subas que podrían afectar la desaceleración. Según datos del Mercado Central de Buenos Aires, el tomate aumentó 146% en mayo respecto de abril, al pasar de 510 a 1.256 pesos por kilo en el segmento mayorista. También subieron la mandarina (+43,7%), la zanahoria (+35,3%) y la papa (+32,2%).
Las verduras tienen un peso cercano al 2,3% en el IPC del INDEC. Un aumento promedio del 15% en ese rubro puede agregar alrededor de 0,35 puntos porcentuales a la inflación mensual. Las frutas, en cambio, mostraron bajas: limón (-25,5%), naranja (-17,8%) y banana (-14%).
Equilibra, consultora dirigida por el economista Martín Rapetti, estimó un IPC de 2,3% para mayo, con un componente núcleo también de 2,3%. La inflación subyacente, que excluye precios volátiles, se ubicó en 2,5% en mayo, tras el 2,3% de abril.
