La marca coreana lanzó oficialmente su sedán K4 en el mercado local. El modelo, producido en México, llega con dos versiones, tecnología de asistencia al conductor y una calificación de cinco estrellas en las pruebas Latin NCAP.
Kia oficializó la llegada a Argentina del K4, su nuevo sedán compacto. El modelo busca competir en un segmento que ha perdido terreno frente a los SUV, ofreciendo diseño moderno, equipamiento tecnológico y destacadas credenciales en seguridad.
El vehículo se produce en la planta de Kia en México, desde donde se distribuye a varios mercados de la región, incluyendo Brasil, Chile y Colombia. Esta estrategia de fabricación permite a la marca mantener costos competitivos y acceder a tecnología que influye en el precio final.
Con 4,7 metros de largo y una distancia entre ejes de 2,72 metros, el K4 ofrece un espacio interior generoso y un baúl con una capacidad de 508 litros, superior a varios de sus competidores directos.
Su diseño responde al concepto «Opposites United», combinando líneas afiladas y superficies marcadas para lograr un equilibrio entre agresividad y elegancia. Un elemento distintivo es la firma lumínica en forma de «T», presente en los faros delanteros y traseros.
El K4 está equipado con un motor naftero 2.0 atmosférico que entrega 150 CV de potencia y 192 Nm de torque, acoplado a una transmisión automática de seis marchas en sus dos versiones disponibles.
En materia de seguridad, el modelo obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas en las pruebas de Latin NCAP. Además, recibió el reconocimiento Top Safety Pick+ del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) de Estados Unidos. De serie, incluye el paquete DriveWise, que integra sistemas como frenado autónomo de emergencia, asistente de mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo y detección de punto ciego.
Para Kia, estos reconocimientos son un argumento clave en un mercado donde la seguridad ha ganado importancia a la hora de decidir una compra.
