El Gobierno nacional implementó un nuevo sistema de subsidios energéticos focalizados, que reemplaza al anterior Programa Hogar. Los usuarios tienen plazo hasta junio para inscribirse y mantener la ayuda, bajo criterios socioeconómicos más estrictos.
El Gobierno nacional confirmó un cronograma para modificar el esquema de asistencia energética en el país, lo que implica el fin del antiguo Programa Hogar para usuarios de gas envasado. Con la puesta en marcha de los Subsidios Energéticos Focalizados, se activa un registro único para los beneficios de luz y gas. Esta transición no es automática y requiere una acción directa por parte de los beneficiarios, quienes desde enero tienen un plazo de seis meses para regularizar su situación y no quedar excluidos de la cobertura estatal.
Durante esta primera etapa, es obligatorio el reempadronamiento dentro del nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados. Las personas que ya recibían la asistencia pero no completaron el trámite en el sitio oficial tienen garantizado el beneficio bajo las condiciones anteriores solo hasta junio de este año. Pasada esa fecha, la falta de inscripción en la nueva plataforma digital resultará en la pérdida automática del subsidio a partir del segundo semestre.
El nuevo sistema se basa en criterios socioeconómicos más estrictos para determinar quiénes califican para el descuento en la garrafa de diez kilos. Actualmente, el tope de ingresos netos del grupo familiar debe ser inferior a tres Canastas Básicas Totales, lo que sitúa el límite aproximadamente en los $4,3 millones según las últimas actualizaciones del Indec. Además del nivel de ingresos, el patrimonio es determinante: se excluye a hogares que posean un vehículo con menos de tres años de antigüedad (salvo casos de discapacidad), más de dos inmuebles o bienes de lujo como embarcaciones o aeronaves.
Este cambio se da en un contexto de variación de precios en el mercado energético. En los puntos de venta oficiales y plantas distribuidoras, el costo de la garrafa de diez kilos oscila actualmente entre los 19.000 y los 21.000 pesos. Sin embargo, en comercios de barrio o estaciones de servicio, los valores de referencia suelen estar entre $23.000 y $26.000 por unidad. El impacto es mayor para el servicio a domicilio, que en algunas provincias puede alcanzar los $35.000.
Frente a este escenario, el nuevo sistema de subsidios propone cubrir el 50% del valor de referencia. El Estado busca acompañar la fluctuación del mercado sin fijar techos que puedan generar desabastecimiento, pero asegurando un costo final sostenible para el beneficiario. Una innovación importante es la migración hacia el uso de billeteras virtuales y medios de pago electrónicos para concretar la compra, fomentando la trazabilidad de los fondos y reemplazando el antiguo depósito de montos fijos por un sistema de bonificación o descuento directo. El programa también prevé una mayor cobertura y flexibilidad durante los meses de invierno, entre abril y septiembre.
