La acción de Banco de Valores (VALO) registró un rendimiento destacado en el mercado local durante marzo, con una revalorización del 30,71%. El análisis de Allaria Ledesma destaca su modelo de negocio corporativo y proyecta un potencial de crecimiento.
La acción de Banco de Valores (VALO) se ubicó entre los activos argentinos de mejor desempeño en marzo, con una suba del 30,71%. Una inversión de $100.000 al inicio del mes se habría transformado en $130.710 al cierre del período. Este movimiento llamó la atención en un mercado donde también destacaron otras firmas, ya que VALO no es una empresa energética ni una apuesta especulativa puntual, sino una entidad financiera con un modelo de negocio particular.
El interés se reforzó con el inicio de cobertura de Allaria Ledesma, que emitió una recomendación de «comprar» para el papel. La firma estableció un precio objetivo de $1.200 para fines de 2026, con un dividend yield estimado del 1,4% y un retorno total esperado del 72% desde el último precio considerado de $703,5.
Una clave para entender el desempeño de Banco de Valores es su estructura, diferente a la de los bancos líderes tradicionales. Se trata de un banco privado fundado en 1978, orientado al segmento corporativo, sin sucursales físicas y con un fuerte posicionamiento en el mercado de capitales. Lidera desde hace 20 años el negocio de fideicomisos financieros como fiduciario y es el principal agente de custodia de fondos comunes, con más del 50% del market share en ese segmento. Además, tiene un rol importante en colocaciones de acciones y emisiones de deuda.
Durante 2025, mientras muchos bancos privados se vieron afectados por el incremento del costo de riesgo en la cartera minorista, Banco de Valores mantuvo una cartera de préstamos 100% corporativa. Esto le permitió reportar un índice de morosidad (NPL) del 0,8% y un cost of risk del 0,6%, cifras inferiores a las de las principales entidades que cotizan en bolsa.
En términos de rentabilidad, el banco reportó un Retorno sobre el Patrimonio (ROE) del 21,8% en 2025, muy por encima del promedio del sector privado calculado por Allaria. En el cuarto trimestre del mismo año, la ganancia fue de $16.373 millones, con un ROE del 22,2%. Allaria proyecta para 2026 y 2027 un ROE del 20,1% y 20%, respectivamente, sosteniendo una ventaja relativa.
La recomendación de Allaria también considera el proceso de transformación del banco tras su fusión con Columbus, que le permitió incorporar capital humano, cartera de clientes y nuevas líneas de negocio, diversificando su modelo. A esto se sumó una emisión de capital (follow-on) en diciembre, mediante la cual el banco emitió 150 millones de acciones, elevó su capital y obtuvo fondos por $70.500 millones para reforzar el patrimonio y acelerar el crecimiento.
