Diversos economistas advierten que la política monetaria restrictiva del Gobierno, orientada a reducir la cantidad de pesos en circulación, afecta la actividad económica. Señalan que se necesitarían entre 40 y 50 billones de pesos para una reactivación sostenida.
La economía argentina atraviesa un debate entre economistas sobre la dinámica actual, vinculada al estancamiento de la actividad real, con caídas en industria, comercio y construcción. En las últimas dos semanas, se instaló la idea de que un dólar más alto podría impulsar los sectores que no se benefician de Vaca Muerta, el campo o la minería.
El economista Pablo Goldín, director de la consultora MacroView, sostuvo que «el principal problema de la economía es el tapón monetario». Esta definición se refiere a la estrategia oficial de mantener la liquidez al mínimo para evitar que un exceso de pesos genere presión sobre el dólar.
El rendimiento del Boncap en pesos con vencimiento en enero 2027 subió del 26,8% anual al 28,4% anual entre martes y miércoles, según datos de mercado. Los analistas atribuyeron el aumento a la estrategia oficial de quitar pesos mediante licitaciones de deuda.
El economista Amílcar Collante detalló que «el BCRA compró más de u$s13.300 millones desde que empezó el año», pero que la contracara fue la emisión de $17,7 billones para comprar dólares. Sin embargo, el BCRA retiró casi $10 billones mediante compras de dólares del Tesoro y otros $9 billones vía roll over de deuda en pesos.
«Todos los agregados monetarios caen. Hay compras de dólares, pero con desmonetización de la economía», afirmó Collante. Este escenario contrasta con el plan presentado por Santiago Bausili a finales de 2025, que preveía una inyección monetaria.
Goldín indicó que históricamente la economía se movía con una base de entre $200 y $250 billones (a valores actuales), pero hoy se llega a $170 o $180 billones. «Faltan 40 o 50 billones de pesos para una economía reactivada y en movimiento», concluyó.
Según Goldín, la Argentina funciona a dos velocidades: sectores vinculados a energía, minería y agro crecen entre 10% y 15% anual, mientras el 80% de la economía permanece estancada. El crecimiento promedio es de 2% o 3%, insuficiente para recuperar el terreno perdido.
El Gobierno sostiene que cualquier expansión monetaria significativa podría reflejarse en mayor demanda de dólares o recalentamiento de precios. La demanda de ahorro en moneda estadounidense ronda los u$s2.500 millones mensuales, según estimaciones.
