Mientras el consumo masivo y los bienes durables muestran retrocesos, cadenas globales de lujo y retail eligen Argentina para expandirse. ¿Qué señales envía este fenómeno?
El consumo argentino atraviesa una paradoja que despierta el interés de economistas y atrae a firmas internacionales. Por un lado, los indicadores tradicionales reflejan una contracción: las ventas en supermercados cayeron un 4,4% en febrero respecto de marzo de 2025, y en los shoppings el descenso fue del 14,4% interanual, según el INDEC. La Cámara Argentina de Comercio (CAC) informó que en el primer trimestre el consumo general se redujo un 1,1% frente al mismo período de 2025, con bajas en transporte, recreación y vivienda, mientras que solo indumentaria mostró una variación positiva.
El crédito al sector privado también se estancó, afectando la compra de bienes durables. La morosidad en préstamos personales rozó el 14% en febrero, lo que llevó a los bancos a mantener tasas nominales anuales superiores al 60%, muy por encima de la inflación esperada (30%). El economista Joaquín Waldman (IIEP-UBA) explicó que «ante el riesgo de impago, los bancos incrementan el spread para mantenerse rentables».
Sin embargo, este escenario no desalienta a las marcas internacionales. En abril, la francesa Maje abrió su primer local en el Alcorta Shopping; la coreana Skinko hará lo propio en mayo. Dolce & Gabbana inaugurará en junio en Patio Bullrich, mientras que Decathlon ya opera desde noviembre, H&M planea su llegada para 2027, y Miniso, la cadena china de lifestyle, prevé 100 locales en cinco años con una inversión de u$s50 millones. Otras firmas como Victoria’s Secret, Armani, The Kooples y FARM Rio también se suman al desembarco.
Matías Bolis Wilson, economista jefe de la CAC, señaló que el consumo está en «una suerte de amesetamiento», pero que las proyecciones de crecimiento del PBI para 2026 y 2027 sugieren que «la única manera de aumentar el ingreso real de las familias es con crecimiento genuino». Añadió que «el espíritu del modelo actual no es generar un boom de consumo, sino un impulso por el lado de la inversión que luego genere un spillover para un crecimiento sustentable».
El comercio electrónico, en tanto, crece a un ritmo muy superior: un 31,3% en el primer trimestre de 2026 frente a igual período de 2025, según Scentia, mientras que el consumo masivo cayó un 3,1%. Alejandro Vázquez, CEO de Tiendanube, destacó que «los consumidores queremos saber a quién le compramos». No obstante, las transacciones online representan solo el 2,7% de las ventas totales en supermercados según el INDEC, lo que sugiere que los indicadores tradicionales podrían estar subrepresentando este canal.
