El Ministerio de Economía enviará al Congreso la semana próxima un proyecto que amplía los beneficios del RIGI actual, con una alícuota de Ganancias del 15% y límites a impuestos locales, apuntando a sectores industriales de alta tecnología que aún no operan en el país.
El Ministerio de Economía presentó este viernes el proyecto del Súper RIGI, una versión potenciada del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) actual, que ingresará al Congreso la semana próxima. La iniciativa busca transformar la matriz productiva argentina mediante beneficios impositivos y aduaneros para atraer inversiones en sectores que hoy no existen en el país.
El nuevo régimen apunta a actividades industriales de alta tecnología y valor agregado, como energías renovables, manufactura avanzada, baterías de litio y reactores nucleares pequeños. El objetivo es promover la industrialización de recursos naturales y desarrollar nuevas cadenas de valor que requieren inversiones millonarias y plazos largos de maduración.
Beneficios impositivos clave
La principal ventaja tributaria del Súper RIGI es la reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias al 15%, frente al 25% del RIGI vigente. Además, incorpora amortización acelerada: las empresas podrán computar el 60% de las inversiones durante el primer año y el 20% en cada uno de los dos años siguientes, mejorando la rentabilidad financiera de los proyectos.
Ventajas en comercio exterior
El régimen modifica las reglas de comercio exterior, ofreciendo desde el inicio la exención de derechos de exportación y aranceles para importaciones de maquinaria, equipos, insumos y tecnología no producidos localmente. En el RIGI actual, estos beneficios recién se conceden a partir del tercer año de operación.
Requisitos para provincias y municipios
Para acceder a los beneficios nacionales, las provincias y municipios deberán adherirse explícitamente al régimen. Las jurisdicciones deberán establecer una alícuota de Ingresos Brutos inferior al 0,5% y garantizar que las tasas municipales no estén vinculadas al nivel de ventas de las empresas, asegurando previsibilidad fiscal a largo plazo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el Súper RIGI tiene una lógica de largo plazo y no apunta a resultados inmediatos. «Este es un esquema del que se van a beneficiar todos los próximos gobiernos», afirmó, y agregó que «si bien vamos a estar cobrando menos impuestos por unidad productiva, vamos a estar cobrando impuestos que hoy no se cobran porque estas industrias no existen en el país».
Caputo también destacó el potencial minero argentino y el crecimiento de actividades como el refinamiento y laminado de cobre. El proyecto necesitará el respaldo de ambas cámaras del Congreso para convertirse en ley.
