Tras retirarse del fútbol profesional a los 27 años, el exfutbolista administra geriátricos en Rosario y Funes, construyendo una nueva carrera alejada del deporte.
El paso por el fútbol profesional suele marcar una etapa intensa, pero relativamente corta, en la vida de muchos jugadores. En ese contexto, cada vez son más los casos de deportistas que, luego de dejar el deporte, optan por reinventarse en otros rubros. Uno de esos ejemplos es el de Luciano Vella, quien decidió dar un giro importante en su carrera tras retirarse a una edad temprana.
La carrera futbolística de Vella comenzó en Newell’s Old Boys, equipo en el que debutó en 2002. Su consolidación llegó en 2004, cuando integró el plantel que se consagró campeón del Torneo Apertura. Ese rendimiento le abrió las puertas del fútbol europeo, con su transferencia al Cádiz CF, donde jugó durante tres temporadas. A su regreso, continuó sumando experiencia en distintos equipos, entre ellos Vélez Sarsfield, Rapid Bucarest e Independiente, además de un segundo ciclo en Newell’s.
Uno de los momentos más recordados de su carrera fue su llegada a River Plate en 2011. En ese entonces, el club atravesaba su participación en la B Nacional, con el objetivo de regresar a la máxima categoría. Vella formó parte de ese plantel que logró el ascenso, en una temporada clave para la historia de la institución. Tras su salida de River en 2013, continuó su recorrido en Unión de Santa Fe, Defensa y Justicia y finalmente en Arsenal de Sarandí, donde puso fin a su carrera profesional en 2017.
A diferencia de otros futbolistas que prolongan su carrera o se mantienen vinculados al deporte, Vella tomó la decisión de retirarse a los 27 años, a pesar de encontrarse en buenas condiciones físicas y contar con propuestas para continuar jugando. Lejos del fútbol, eligió enfocarse en una actividad completamente distinta: la gestión de residencias para adultos mayores.
En la actualidad, administra varios geriátricos ubicados en Rosario y en Funes, ciudad donde reside. Su rol dentro de estos emprendimientos abarca tanto tareas administrativas como operativas, lo que implica coordinar equipos de trabajo y garantizar el funcionamiento de los establecimientos. Se trata de un rubro que exige organización y responsabilidad, con desafíos muy diferentes a los que enfrentaba dentro de una cancha.
El propio Vella explicó que su decisión estuvo influida por el desgaste que le generaba la dinámica del fútbol profesional en sus últimos años, especialmente en lo relacionado con cuestiones contractuales y conflictos fuera del juego. Hoy, su presente está enfocado en el desarrollo de sus negocios y en una vida alejada del ambiente futbolístico. Con varias residencias en funcionamiento, logró construir una nueva etapa profesional basada en la gestión y el emprendimiento.
