Los gobiernos de Argentina y Chile aprobaron marcos de operación para los proyectos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, ubicados en la cordillera de Los Andes en la zona fronteriza compartida entre la provincia de San Juan y la Región de Atacama, que suman más de u$s20.000 millones de inversión, en el marco del Tratado de Integración y Complementación Minera.
Los gobiernos de Argentina y Chile aprobaron marcos de operación para los proyectos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, ubicados en la cordillera de Los Andes en la zona fronteriza compartida entre la provincia de San Juan (Argentina) y la Región de Atacama (Chile). Estos proyectos suman más de u$s20.000 millones de inversión y se enmarcan en el Tratado de Integración y Complementación Minera.
Los Protocolos Adicionales Específicos (PAE) suscriptos en Santiago de Chile establecen condiciones específicas para facilitar el desarrollo integrado de proyectos con yacimientos a ambos lados de la frontera. La aprobación se realizó en una nueva sesión de la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chilena.
Por la Argentina participaron el secretario de Minería, Luis Lucero, y el director de Integración Económica Latinoamericana, Marcos Stancanelli. Por Chile participaron el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas; el ministro de Relaciones Exteriores, Patricio Torres; y el subsecretario de Minería, Álvaro González.
El proyecto Vicuña está integrado por los yacimientos Josemaría (Argentina), Tamberías (Chile) y Filo del Sol (en ambos países). Es una iniciativa que llevan adelante las mineras internacionales BHP y Lundin Mining. El PAE NexoAndino está integrado por Los Helados (Chile) y Lunahuasi (Argentina). Filo Sur registra trabajos de exploración a ambos lados de la frontera, en el denominado Distrito Vicuña, y el nuevo PAE le permitirá unificar sus operaciones.
En el encuentro se indicó que estos protocolos permiten avanzar desde la reactivación del Tratado hacia resultados concretos. La cartera de proyectos binacionales supera los u$s20.700 millones, con proyectos que comenzarán a desarrollarse progresivamente en los próximos años.
El secretario Lucero manifestó que «Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. De acá a 10 años, tiene que haber maximizado la oportunidad que tiene en el cobre; eso es lo que realmente va a dar vuelta la página, y es un imperativo que tenemos que cumplir». Agregó que «el Tratado es una herramienta que facilita el desarrollo de los proyectos ubicados en la frontera y genera mejores condiciones para su puesta en marcha».
El biministro Mas sostuvo que «esta nueva etapa en la relación económica entre Chile y Argentina junto con la creciente demanda por minerales críticos representa una oportunidad estratégica: transformar la expansión minera en una palanca de desarrollo que se traduzca en una mejora en la calidad de vida para nuestras sociedades con mejores empleos, mejor infraestructura, mayor capital humano, encadenamiento productivo, fortalecimiento de proveedores y pymes, y desarrollo de las regiones mineras».
El Tratado de Integración y Complementación Minera fue firmado en 1997 y creó el marco jurídico para desarrollar proyectos mineros en la frontera entre Chile y Argentina. Su reactivación coincide con el mayor ciclo de inversiones cupríferas en Argentina. La cartera de proyectos nacionales alcanza unos u$s22.000 millones aprobados en 7 proyectos dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. En Chile, hay un renovado ciclo de inversiones mineras por más de u$s24.300 millones en proyectos ingresados a tramitación ambiental desde el 11 de marzo pasado.
