El Juzgado Nacional en lo Comercio N°29, a cargo del juez Federico Güerri, avanza en la liquidación de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), que incluye las plantas de Arenaza y Monte Cristo, y las marcas Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita. Diversas empresas del sector lácteo presentaron ofertas por el total o por activos específicos.
El Juzgado Nacional en lo Comercio N°29, a cargo del juez Federico Güerri, avanza en la liquidación de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), sociedad que desde 2016 controló el negocio de productos frescos de SanCor (yogures, flanes, gelatinas y postres). Entre los activos a vender se encuentran las plantas de Arenaza (partido de Lincoln, provincia de Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba), así como inmuebles, instalaciones, líneas de producción, maquinarias y los derechos sobre las marcas Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.
El proceso concursal, que se tramita desde la quiebra de ARSA, atrajo el interés de Adecoagro (a través de L3N S.A.), Nueva Vicentin Argentina, Elcor S.A. (fabricante de Tonadita) y un grupo de seis empresarios cordobeses. También solicitaron inspeccionar las instalaciones García Hermanos Agroindustrial (Tregar) y Ernesto Rodríguez e Hijos (Vacalín).
Las propuestas difieren en alcance: mientras Adecoagro y Nueva Vicentin ofrecen adquirir la totalidad de los activos, Elcor presentó ofertas separadas por la planta de Arenaza (u$s1 millón) y por el paquete de marcas (u$s450.000). El grupo de empresarios cordobeses ofreció u$s1,5 millones por la planta de Monte Cristo. Nueva Vicentin elevó su oferta inicial de u$s2,5 millones a u$s10 millones, pero el juez no autorizó la adjudicación directa solicitada.
Ante la diversidad de ofertas, el juez ordenó una valuación para determinar el valor de ARSA como unidad económica y el de cada activo por separado. El sorteo del valuador está previsto para el 26 de agosto, y el informe deberá presentarse en un plazo de 20 días hábiles.
La relación de las marcas con SanCor es histórica: en 2016, la cooperativa transfirió su unidad de productos frescos a ARSA, que luego cambió de control y terminó vinculada a Maralac. La quiebra actual deriva del fracaso de un concurso preventivo. La venta de los activos no implica la adquisición de SanCor Cooperativas Unidas, sino solo de los bienes pertenecientes a ARSA.
