JP Morgan, Santander y Goldman Sachs señalaron que el superávit fiscal de julio se sostiene por la caída del gasto, mientras la recaudación no muestra recuperación sólida y la actividad económica perdió impulso en el segundo trimestre.
Los principales bancos internacionales analizaron los datos fiscales y de actividad de Argentina correspondientes a julio. El Sector Público Nacional registró un superávit primario de $2,96 billones y un superávit financiero de $245.000 millones, según informó el Ministerio de Economía. El resultado implicó una corrección respecto de junio, cuando el pago del medio aguinaldo había generado un déficit financiero.
Santander destacó que el superávit financiero de julio fue el primero en un mes de julio en diez años, pese al pago de más de u$s 1.600 millones en cupones de bonos Globales y Bonares. El superávit primario acumulado en los primeros siete meses alcanzó 0,9% del PBI y el financiero 0,1%, según el Ministerio de Economía citado por Santander. JP Morgan, por su parte, calculó un superávit primario acumulado de 1% del PBI y un financiero de 0,2%.
El resultado fiscal se explicó por una caída del gasto primario de 7% real interanual, mientras que los ingresos totales disminuyeron 3% real. La reducción del gasto se concentró en transferencias a provincias (-39%), subsidios económicos (-19%), jubilaciones y pensiones contributivas (-5%) y otros programas sociales (-36%). La Asignación Universal por Hijo aumentó 4% real. El gasto de capital avanzó 6% real, con aumentos en infraestructura de transporte (9%) y energía (68%).
JP Morgan indicó que el gasto primario permanece 29% por debajo del promedio de 2017-2019. En la comparación mensual desestacionalizada, el gasto primario cayó 4,4% en julio, tras una baja de 1,4% en junio.
La recaudación tributaria disminuyó 3% real en julio. El impuesto a las Ganancias de sociedades aumentó 25% real y Bienes Personales creció 22%, aunque Santander atribuyó parte de esa mejora a factores estacionales y administrativos. Los derechos de exportación cayeron 22% real y los impuestos a las importaciones retrocedieron 31%. En el acumulado hasta julio, los ingresos primarios disminuyeron 4,6% real interanual, según JP Morgan.
Pablo Repetto, jefe de Research de Aurum Valores, sostuvo que el superávit fiscal «está bastante menos robusto que en los años anteriores» y que «todo el ajuste máximo sobre el gasto ya se hizo y queda poco por hacer». También señaló que la reducción de retenciones prevista para el próximo año podría sumar presión sobre los recursos del Estado.
Goldman Sachs analizó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y concluyó que el desempeño del segundo trimestre «fue decepcionante». La actividad creció 2,7% interanual en junio, pero tras el ajuste estacional el crecimiento fue de 1,7%. En el segundo trimestre, la actividad se contrajo 0,9% frente al primer trimestre. Los sectores con peor desempeño fueron comercio (-2%), industria manufacturera (-2,1%) y administración pública (-1,4%). Goldman Sachs mantiene su previsión de crecimiento de 2,7% para 2026, aunque advierte sobre riesgos bajistas.
JP Morgan mantuvo su proyección de equilibrio fiscal para 2026, bajo el supuesto de que los ingresos se recuperarán durante el resto del año. Santander destacó que el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central podría prohibir el financiamiento monetario de los déficits fiscales.
