La Confederación General del Trabajo (CGT) y otras organizaciones gremiales y sociales convocaron a una movilización desde Liniers hacia Plaza de Mayo, en el marco de un plan de lucha que incluye reclamos por el salario mínimo, las jubilaciones y la eliminación de programas sociales.
La Confederación General del Trabajo (CGT) y otras organizaciones gremiales y sociales realizan este viernes una marcha desde Liniers hacia Plaza de Mayo, en una nueva jornada de protesta que se desarrolla en paralelo a la peregrinación de San Cayetano. La movilización, convocada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), cuenta con el apoyo de la CGT, las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores), organizaciones sociales, espacios como el FreSu (Aceiteros y ATE) y partidos políticos.
El acto central está previsto para las 13 frente a la Casa Rosada. Esta es la décima movilización desde la primera realizada en 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri. Según fuentes gremiales, el ministerio de Seguridad dispuso un operativo en la zona con la aplicación del Protocolo Antipiquete.
Los reclamos principales incluyen la eliminación del Salario Social Complementario y el cierre del programa Volver al Trabajo, que desde este mes deja sin ingreso fijo a más de 900.000 trabajadores de la economía popular. También se reitera el rechazo a la Ley de Modernización Laboral y se exige una suba del Salario Mínimo, Vital y Móvil y de las jubilaciones.
En la mesa chica de la CGT, una fuente señaló que «el modelo económico libertario beneficia a unos pocos» y remarcó que «anoche, tanto en el Congreso como en la calle -que es lo más importante-, quedó demostrado que hay resistencia». Sin embargo, puertas adentro persisten diferencias: algunos dirigentes cuestionaron a la conducción de la central obrera por «la poca presencia» en la Plaza de los Dos Congresos durante la jornada del jueves, y señalaron que los triunviros (Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello) «debían estar ahí, con la gente, durante todo el día, bancando la parada y saliendo por todos los medios de comunicación».
El plan de lucha continúa el miércoles de la semana próxima con un paro nacional universitario en reclamo de la aplicación de la ley de financiamiento y un aumento salarial para docentes y no docentes. La medida cuenta con el aval de la CGT.
Para el 20 de agosto está prevista una movilización al ministerio de Economía para visibilizar la situación de las familias endeudadas en el sistema formal e informal. En ese contexto, fuentes consultadas advirtieron que las declaraciones del titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, criticando a los empresarios «no cayeron nada bien» y podrían ser utilizadas como disparador de demandas del sector. «Las Pymes están que arden, pero necesitamos que los grandes empresarios digan que este modelo no sirve y está agotado», ampliaron. El titular de la UTEP, Alejandro Gramajo, explicó que «hay 7 millones de personas que dejaron de ser sujetas de crédito por no haber podido pagar los préstamos tomados», incluyendo a quienes se endeudan fuera del circuito bancario, sobre todo en barrios populares.
El 2 de septiembre, en coincidencia con el Día de la Industria, se realizará una marcha para alertar sobre la caída de la actividad productiva y la pérdida de empleo en el sector. La hoja de ruta incluye además la participación en la Semana Social que la Comisión Episcopal de Pastoral Social realizará en Córdoba entre el 4 y el 6 de septiembre. En paralelo, continuarán las reuniones del consejo directivo cegetista para darle continuidad al plan de lucha.
