La empresa de logística Expreso Brío concretó una nueva ola de despidos que totaliza alrededor de 200 cesantías en los últimos meses, además de mantener deudas salariales de mayo y junio y el aguinaldo.
La firma de logística y transporte Expreso Brío realizó una nueva ola de despidos que, según fuentes del personal, suma alrededor de 200 cesantías en los meses recientes. La compañía concretó despidos en sus sedes de Rosario, Córdoba y Buenos Aires, y retiró su presencia de puntos como Mendoza, Mar del Plata y Santa Fe. Previamente, Expreso Brío afirmaba contar con un plantel de 400 trabajadores, una red de 20 sucursales y una flota de 200 camiones y utilitarios.
En los últimos días, la empresa llevó a cabo 60 despidos en su sede central en Rosario, provincia de Santa Fe. Los despedidos se movilizaron a fines de la semana pasada frente al Ministerio de Trabajo de esa provincia para exigir la reincorporación. Los exempleados afirmaron que las bajas se produjeron sin causa y bajo un esquema que sugieren una “posible maniobra de vaciamiento empresarial”.
“El martes nos presentamos a trabajar y nos encontramos con el portón cerrado”, declaró Matías Peluzzo, uno de los cesanteados. “En su momento (Expreso Brío) tuvo sedes en Mar del Plata, San Juan, Mendoza, Santa Fe, Rafaela, por todas partes, pero fueron cerrando a medida de que se fue presentando esta crisis que manifiesta la empresa”, agregó.
Portavoces de los trabajadores puntualizaron que, además de los despidos en la casa central en Rosario, las sucursales en Córdoba y Buenos Aires también sufrieron recortes de personal que estimaron en el 50 por ciento del total. Otro trabajador afectado añadió que “a las desvinculaciones se sumó una importante deuda salarial de mayo y junio, más los bonos y el aguinaldo. Todo eso todavía tenemos una promesa de pago, pero es muy difícil que se cumpla”.
El personal cesanteado subrayó que la firma aún no emitió ninguna propuesta de indemnización. “Por ahora no, solamente el telegrama, se nos informó sin causa”, señalaron las fuentes. La empresa mantiene deudas correspondientes a los sueldos de mayo y junio, así como el atraso en el pago de bonos y del aguinaldo. Los trabajadores indicaron que Expreso Brío efectuó “promesas de pago con pocas certezas de que finalmente se cumplan”.
Hasta el momento, no hubo un comunicado oficial de la dirección de la empresa que aclare el futuro de las sucursales que aún permanecen abiertas. Peluzzo dijo que la ausencia de explicaciones profundizó la desconfianza entre los trabajadores. “De la empresa nunca hubo una respuesta de hace ya meses que venimos con este problema de los pagos y nunca hubo una explicación clara”, sostuvo. La falta de diálogo derivó en una hipótesis planteada por los empleados: “Supuestamente iba a incorporar una empresa nueva que iba a agarrar lo que era Expreso Brío, pero nunca nadie se presentó. Básicamente, como que fueron ganando tiempo para ir vaciando la empresa y llegar hasta a lo que llegamos ahora”, agregó el representante de los exempleados.
