Tras el anuncio del plan de deuda de Luis Caputo, los inversores centran su atención en la debilidad de la actividad económica, el consumo y el empleo.
El economista Miguel Kiguel afirmó que «el semestre que arranca no va a ser fácil, pero tampoco empieza desde cero. El Gobierno llega con una mejor posición de reservas, una inflación que retomó el camino descendente y un volantazo político. Lo más difícil será convertir un semestre financieramente sólido en algo que también se sienta en el bolsillo y que, llegado 2027, pueda trasladarse a las urnas».
El mercado financiero recibió de forma favorable el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la estrategia para refinanciar los vencimientos de deuda de los próximos 18 meses. La administración de Javier Milei aseguró que tiene cubiertos los compromisos por 19.200 millones de dólares en 2026 y que diseñó el esquema para afrontar los 24.900 millones de dólares que vencen en 2027. Además, sostuvo que el programa financiero para 2026 terminaría con un excedente de unos 3.700 millones de dólares.
Sin embargo, una vez despejado el frente financiero, la atención se desplazó hacia la economía real. Según datos recopilados por iProfesional, en los últimos 90 días la industria sufrió una caída mensual superior al 3%, la construcción retrocedió más del 3% y el comercio mostró números negativos. El patentamiento de autos cayó, las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron y la recaudación registró en junio una merma del 7,6% real. La morosidad bancaria se mantiene en niveles históricamente elevados.
La economista Marina Dal Poggetto señaló en su último informe: «Hacia adelante, según nuestro estimador de actividad, la economía volvería a rebotar en junio con una suba del 0,8% empujado principalmente por el segmento de bienes. La mayor tracción es concedida por el sector energético, luego de un gran mayo, con una suba del 8,1% s.e., mientras que la construcción volvería a dar buenas señales anotando un crecimiento del 2,8% sin estacionalidad».
Entre los inversores existe la convicción de que, si la mejora de la macro no termina llegando a la economía cotidiana durante los próximos meses, el oficialismo podría enfrentar mayores dificultades para sostener el respaldo electoral de cara a la elección presidencial de 2027.
