Dos consultoras privadas calcularon que la inflación de junio en la Ciudad de Buenos Aires fue menor al 2%, la cifra más baja desde agosto de 2025.
Con el cierre del mes de junio, analistas de C&T Asesores y de la Fundación Libertad y Progreso informaron sus estimaciones del índice de precios al consumidor (IPC). Según ambas consultoras, la inflación mensual fue inferior al 2%, en un contexto en el que el precio del dólar trepó alrededor de un 5% en el mismo período.
La Fundación Libertad y Progreso estimó una inflación de junio del 1,8% mensual. Iván Cachanosky, economista jefe de la entidad, afirmó: “Este dato está perforando el piso del 2%, que venía siendo una barrera difícil para el Gobierno. A lo largo del mes se observó una desaceleración: comenzó cerca del 2,1%, luego bajó al 2%, se mantuvo en torno al 1,9% y finalmente se ubicó en 1,8%”.
Por su parte, C&T Asesores determinó que la inflación de junio fue del 1,9%, la menor cifra registrada desde agosto de 2025. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central había estimado una inflación del 2,1% para el período. Si se confirma el dato de C&T Asesores, la variación interanual sería del 33,6%, frente al 33,2% de mayo.
Los rubros que impulsaron el IPC de junio incluyen “Bienes y servicios varios”, que subió un 2,9% con protagonismo de los cigarrillos; “Salud”, con un incremento del 2,5% en medicamentos y prepagas; y “Vivienda”, que registró aumentos vinculados al ajuste en sueldos de encargados de edificio. “Alimentos y bebidas aumentó un 1,9%; las verduras subieron más de 10%, pero se sumaron panificados y aceites y grasas como los rubros más dinámicos”, detalló C&T Asesores. La carne tuvo el menor aumento desde septiembre del año pasado, y las bebidas se moderaron respecto del mes previo.
En “Esparcimiento” el aumento fue menor debido al turismo, mientras que en “Transporte” se repitió la moderación de mayo, tras dos meses de fuertes ajustes por combustibles y el componente público. “Equipamiento y mantenimiento del hogar” recuperó dinamismo luego del Hot Sale de mayo.
En cuanto a la indumentaria, Cachanosky señaló: “Uno de los factores que contribuyó a esta baja fue el comportamiento del rubro indumentaria, que en las últimas semanas comenzó a mostrar, incluso, algunas señales de deflación, con precios a la baja. Si bien en el promedio mensual todavía registra una leve suba, fue uno de los rubros que más traccionó hacia abajo en el tramo final del mes”.
De cara a julio, los economistas indicaron que la tendencia descendente podría continuar, aunque el impacto de las vacaciones de invierno en rubros estacionales y la cotización al alza del dólar representan factores a monitorear. “La variación de precios fue perdiendo impulso a lo largo del mes, cerrando más cerca del 1,5% sobre el fin del mismo, lo que favorece una menor inflación en julio”, concluyó C&T Asesores. Cachanosky agregó: “Hacia adelante, la inflación podría seguir bajando si se normaliza la demanda de pesos y la emisión monetaria continúa controlada, como ocurrió durante los últimos meses”.
