Un nuevo proyecto de ley enviado al Senado propone aumentar los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel, habilitar vehículos flex fuel y crear un mercado electrónico para biocombustibles, en línea con el modelo brasileño.
El Gobierno nacional, a través de un proyecto de ley enviado a la Cámara de Senadores, propone una serie de cambios en el régimen de biocombustibles que incluye la habilitación de vehículos con motores flex fuel, el aumento de los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel, y la creación de un mercado electrónico para su comercialización.
La iniciativa, firmada por Patricia Bullrich y otros senadores de La Libertad Avanza, plantea elevar el corte obligatorio de biodiésel del 7,5% al 10% en un plazo de un año, y el de bioetanol del 12% al 15%. Además, el Poder Ejecutivo podría modificar estos porcentajes de manera discrecional por razones de abastecimiento o conveniencia económica.
El proyecto también autoriza la circulación de vehículos nuevos o modificados con tecnología flex fuel, que pueden funcionar con distintas proporciones de combustibles fósiles y biocombustibles. Este sistema es ampliamente utilizado en Brasil, donde prácticamente todos los autos livianos nuevos son flex.
La discusión se da en un contexto de fuertes aumentos en los combustibles líquidos en Argentina y volatilidad internacional del petróleo. Provincias como Córdoba, Tucumán y Santa Fe, principales productoras de bioetanol y biodiésel, vienen reclamando desde hace años un mayor uso de biocombustibles para reducir importaciones y agregar valor local.
El proyecto también incluye la creación de un mercado electrónico para la comercialización de biocombustibles, con asignación por rondas de negociación y un precio tope basado en la paridad de importación. Además, incorpora regulaciones para biometano y combustible sostenible de aviación (SAF).
La iniciativa deberá ser tratada en el Congreso, donde se espera un debate entre petroleras, productores agroindustriales y la industria automotriz, que evalúa la factibilidad de adaptar su producción a los vehículos flex.
