El índice de morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzó niveles no vistos desde la crisis de 2001-2002. Un análisis de los factores económicos que explican el sobreendeudamiento de las familias.
Bancos y billeteras virtuales lidian con niveles récord de morosidad en créditos personales, tarjetas de crédito y financiamiento no bancario. El fenómeno, que se intensificó desde diciembre pasado, es uno de los efectos no deseados del actual programa económico, según analistas del sector.
El fuerte aumento de la mora se debe a una combinación de factores: la suba de tasas de interés en 2025 —muy por encima de la inflación— y salarios con una indexación cercana a la inflación, lo que redujo el poder adquisitivo de los hogares.
De acuerdo con la consultora 1816, la irregularidad en la financiación con tarjetas de crédito a familias llegó al 11% en los primeros meses de 2026, el mayor nivel desde la crisis de 2001-2002. En el sector no bancario, las cifras rondan el 25%, con un impacto más fuerte en jóvenes y jubilados.
Un estudio de la consultora Qaly, basado en datos del BCRA, identifica al sobreendeudamiento de seis meses atrás como el principal predictor de la mora actual. Según la directora de Qaly, Anastasia Decish, “el principal predictor estadístico de la mora actual no es la inflación del momento ni el nivel de actividad económica, sino el nivel de endeudamiento de seis meses atrás”.
El análisis describe un proceso en dos fases: primero, el deterioro del ingreso real empujó a las familias a usar el crédito como sustituto del salario; segundo, esa acumulación de deuda se transformó en mora. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, el endeudamiento total de las familias en el sistema bancario creció 5,3 veces.
En el segmento no bancario —fintech, billeteras digitales y financieras de consumo— las tasas de mora superan el 30% en varios casos. Un informe de Eco Go señala que los créditos considerados “irrecuperables” pasaron del 2,6% de la cartera total en marzo de 2025 al 10,8% en marzo de 2026.
Desde el equipo económico, en tanto, restan importancia al salto de la morosidad. Una fuente oficial indicó que “los bancos ya vieron el pico de la morosidad” y que el sistema financiero se está saneando, con indicios alentadores en los datos de marzo y abril.
