Con la apertura económica, el mercado automotor argentino cambia drásticamente. BYD, la marca china, planea liderar las ventas en el país en los próximos años, desafiando a las tradicionales Toyota, VW, Ford y Fiat.
Con la apertura económica dispuesta por el actual Gobierno, el sector automotor en Argentina está experimentando una transformación significativa. Tras un período de fuertes restricciones a las importaciones entre 2020 y fines de 2023, el mercado ahora se caracteriza por una mayor competencia.
Hasta ese momento, la oferta de vehículos era limitada y los vehículos de producción nacional dominaban: el 98% de las ventas se concentraba en 5 o 6 marcas agrupadas en ADEFA. Actualmente, ese porcentaje está disminuyendo. Según la Cámara de Importadores de Marcas no Radicadas (CIDOA), los 0 km que comercializan ya representan el 13% de las operaciones.
En cuanto a la composición del mercado, hasta 2024, el 70% de las ventas correspondía a vehículos producidos en el país y solo el 30% a importados. Hoy, esa relación se invirtió: los 0 km importados dominan ampliamente. Los consumidores son los principales beneficiados, con más opciones y descuentos, dejando atrás los sobreprecios de la oferta restringida.
Las marcas chinas son la principal novedad y protagonistas de esta nueva era. Se estima que unas 27 marcas operan en el país, y el número sigue creciendo. BYD, el mayor exponente chino, busca consolidarse como líder.
BYD quiere ser la automotriz número 1 de Argentina en 2029
BYD es una de las marcas más importantes de China y está logrando una fuerte presencia global. En Argentina, desde su inicio en agosto del año pasado, muestra un rápido crecimiento que la convirtió en la automotriz china más vendida. Su plan incluye objetivos claros:
- Para 2028, el objetivo es estar en el tercer puesto; ser N°1 ese año sería un éxito, pero no es la meta exigida.
- Para 2029, la marca aspira a ser líder en ventas del mercado argentino.
BYD tiene más de 20 modelos, pero en Argentina comercializa solo cinco. En los próximos meses, lanzará nuevos modelos para ocupar otros segmentos y aumentar las ventas. Desde su llegada, directivos indicaron que no venían para ser un jugador más, sino para liderar el mercado en un tiempo relativamente corto.
Ser N°1 en ventas en Argentina requiere un volumen cercano a las 90.000 unidades anuales, similar al de Volkswagen o Toyota. BYD no parece encontrar obstáculo en eso. Si bien hasta ahora importó dentro del cupo sin arancel de 50.000 unidades para autos híbridos o eléctricos, también empezó a hacerlo por fuera de ese régimen. En la última licitación obtuvo un volumen de importación de unas 7.000 unidades, más el remanente del cupo de 2025. Actualmente, tiene stock para vender 6.000 unidades. Como importará fuera del beneficio fiscal, podrá superar ese volumen este año. También planea importar desde su planta en Brasil, lo que le permitiría un crecimiento sin límites.
El cronograma secreto que BYD compartió con sus concesionarias
BYD tiene un cronograma definido para su crecimiento en Argentina, comunicado internamente a su red de concesionarias. Según estas proyecciones, el objetivo de máxima para 2026 es alcanzar el quinto puesto en el ranking general de ventas. Lograrlo este año sería un éxito. Actualmente, BYD está en el puesto 10 del acumulado anual, con 5.300 unidades patentadas, superando por poco a Nissan. Para llegar al quinto puesto, debería superar a Chevrolet, Peugeot y Renault, que acumulan entre 15.000 y 17.000 unidades.
La evolución de BYD es creciente: en mayo se ubicó en la sexta posición, superando a Renault y Peugeot. El acumulado de 2026 se vio afectado por los primeros dos meses, pero con la llegada de 7.000 vehículos en enero, la marca crecerá fuerte. Si no logra el quinto puesto en 2026, la meta para 2027 es estar sí o sí en el top five, cuando comenzarán a llegar productos desde Brasil, lo que habilitará mayor volumen.
Actualmente, el crecimiento está limitado más por el abastecimiento de vehículos que por la demanda, que es muy fuerte.
