El rendimiento del bono con vencimiento en 2028 supera al de 2027, reflejando expectativas del mercado sobre el futuro político y económico del país.
El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta el desafío de comunicar mensajes distintos a diferentes audiencias, lo que puede generar contradicciones. Recientemente, tras haber señalado el «riesgo kuka» como factor que encarece el crédito en dólares, sostuvo que no hay posibilidad de que Axel Kicillof llegue a la presidencia. La primera mención al «riesgo kuka» ocurrió durante la campaña legislativa, cuando Caputo reconoció que su proyección de un riesgo país de 400 puntos era errónea, ya que el índice de JP Morgan superó los 1.200 puntos. El ministro atribuyó esa suba a proyectos de ley que expandían el gasto público sin financiamiento garantizado. Sin embargo, economistas ortodoxos señalaron que la fuga al dólar se debía más a errores en la gestión de liquidez y volatilidad de tasas que al peronismo.
Este año, Caputo encontró un argumento que considera sólido: emitió dos bonos en dólares para el mercado doméstico, con vencimientos en 2027 y 2028. Ambos pagan cupón mensual y su tasa es determinada por el mercado. El bono que vence en 2027 ofrece un rendimiento anual de 5,12%, mientras que el de 2028 rinde 8,51%. La diferencia implica un «riesgo país Milei» de unos 120 puntos básicos para 2027 (frente a un referencial global del 3,8%), y de 440 puntos para 2028. La tasa forward entre ambos períodos equivale a un 14% nominal anual.
La estrategia tiene un punto débil: al resaltar el «riesgo kuka», el gobierno reconoce que el mercado asigna una probabilidad significativa a un cambio de rumbo político y económico tras las elecciones de 2027. La consultora Outlier advierte que este argumento es un arma de doble filo, ya que implica que los inversores descuentan una posible reversión del enfoque actual. Varios analistas coinciden en que la licitación de estos bonos transmite un mensaje de confianza de corto plazo en la estabilidad del modelo. Las encuestas respaldan esta lectura: la intención de voto para el oficialismo muestra un escenario competitivo de cara a los próximos comicios.
