El jefe de Gabinete reabrió este lunes la sala de periodistas en Casa Rosada luego de más de diez días sin actividad. Durante la reapertura, no despejó interrogantes sobre su patrimonio ni sobre el aumento salarial previsto para funcionarios.
Manuel Adorni reabrió este lunes la sala de periodistas en Casa Rosada, después de más de diez días sin actividad, en medio de acusaciones cruzadas sobre censura y seguridad. El jefe de Gabinete rechazó que el cierre haya sido un acto de censura e insistió en que la medida respondió a «una falta grave a la seguridad» dentro del edificio gubernamental.
Según su versión, la decisión se originó por la difusión de imágenes obtenidas sin autorización en el interior de Casa Rosada, material que fue emitido en un programa de televisión. Adorni mencionó además que la Justicia investiga la posible existencia de un servicio de espionaje extranjero vinculado a contenidos críticos del Gobierno. El funcionario habló de una supuesta influencia de Rusia en esas publicaciones, aunque no dio más detalles sobre esa investigación.
La reapertura se da bajo un nuevo esquema dispuesto por Casa Militar, que incluye restricciones de acceso a determinados sectores de la sede del Poder Ejecutivo. Adorni remarcó que estas medidas «no afectan la libertad de expresión» ni el trabajo de los periodistas acreditados. «No vamos a permitir actos que pongan en riesgo la seguridad nacional», señaló. Los protocolos podrían flexibilizarse de manera progresiva si se descartan nuevos riesgos vinculados a filtraciones o registros no autorizados.
Durante la jornada se registraron limitaciones en el acceso de algunos medios. No se permitió el ingreso de Canal 13 y TN, este último vinculado a la difusión del material que motivó el cierre. Pese a ello, el jefe de Gabinete insistió: no hubo censura, sino decisiones operativas de seguridad interna.
Adorni adelantó que el Gobierno retomará conferencias de prensa con mayor regularidad. No serán diarias, pero buscan sostener un canal frecuente con los medios acreditados. Los periodistas le consultaron por cuestionamientos sobre su patrimonio y gastos, incluidos viajes al exterior que generaron polémica en redes sociales. El funcionario aseguró que todos fueron afrontados con recursos propios y negó haber recibido financiamiento de terceros o beneficios indebidos. También señaló que no ocultó ninguno de sus desplazamientos.
Adorni recordó que aún está dentro del plazo legal para presentar su declaración jurada, cuyo vencimiento está previsto para el 31 de julio. Sobre el uso de custodia oficial, tras denuncias sobre presuntos traslados de familiares, sostuvo que contar con protección personal es práctica habitual. Mencionó que tanto él como su familia recibieron amenazas y protagonizaron un episodio de violencia en la vía pública poco después de asumir, lo que derivó en la asignación de custodia oficial.
Adorni evitó pronunciarse sobre el aumento salarial previsto para funcionarios nacionales, que según estimaciones periodísticas implicaría una suba del 123% entre enero y junio. El jefe de Gabinete afirmó no haber leído los informes al respecto y no quiso dar más precisiones sobre ese tema. Al ser consultado por encuestas que reflejan una posible caída en la imagen del gobierno de Javier Milei, respondió con una frase recurrente: la gestión no se guía por sondeos de opinión, sino por el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población.
