Empresas del sector reportan reducción de actividades y traslado de plantas a otros países de la región, en un contexto de aumento de costos productivos y mayor competencia de productos importados.
El incremento en los costos productivos y laborales, sumado a la apertura de importaciones, está impactando a las compañías que fabrican tecnología y electrodomésticos en Argentina. En el mercado de la electrónica, se observa una reducción de actividades y personal en firmas como Electrolux, Whirlpool, Aires del Sur y Neba, entre otras.
El sector se plantea cómo recuperar capacidad de venta en un contexto de consumo bajo, qué alternativas se generarán para el empleo y de qué forma manejar el clima laboral en este escenario comercial desafiante. Paralelamente, algunas empresas del mismo rubro inician procesos de concurso de acreedores o mudan sus operaciones a otros países de la región que ofrecen mejores condiciones.
Un caso es el de Peabody, marca propiedad de Goldmund SA, que a principios de marzo inició un proceso de reestructuración de pasivos. La empresa señaló en su momento que enfrentaba dificultades para cumplir con compromisos financieros, atribuyéndolo al aumento de costos y al peso de las importaciones.
Dante Choi, dueño de la compañía desde 2004, declaró recientemente que dejó de producir en Argentina y trasladó esa operación a Luque, Paraguay, citando mejores costos y mayor apoyo oficial. Choi indicó que la dotación de personal, que era de 350 empleados en 2023, se redujo a 60 en los últimos dos años. Respecto a las importaciones, manifestó que «estamos importando basura y el Estado casi no controla», refiriéndose a problemas de subfacturación y calidad de los productos que ingresan.
«Produzco en Paraguay, donde todos los costos son menores, desde salarios a impuestos. Y desde el Gobierno me apoyan y me agradecen por generar trabajo, totalmente diferente a lo que ocurre en Argentina», afirmó Choi, añadiendo que no planea volver a producir en el país.
En marzo, Goldmund SA comunicó a clientes y proveedores el inicio de su proceso de reestructuración, describiéndolo como una estrategia para ordenar compromisos y fortalecer la estructura de la compañía, garantizando su continuidad operativa. La empresa aseguró que su actividad continúa con normalidad y mantiene sus responsabilidades comerciales.
