La empresa energética nacional compró el 15% que poseía la Corporación Financiera Internacional en las áreas Loma Negra y La Yesera, consolidando su posición en la Cuenca Neuquina.
La empresa energética Capex anunció la adquisición del 15% de participación que la Corporación Financiera Internacional (CFI), brazo del Banco Mundial, poseía en las áreas petroleras de Loma Negra y La Yesera, ubicadas en la provincia de Río Negro dentro de la formación Vaca Muerta. El acuerdo, informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), establece un precio de 1,6 millones de dólares para Loma Negra y 1,9 millones para La Yesera.
La operación está sujeta a que, en un plazo de 12 meses, la provincia de Río Negro apruebe la cesión de los porcentajes de participación. Capex, controlada por la familia Götz, ya operaba en estas áreas y con esta compra incrementa su control operativo y financiero sobre los proyectos.
Fundada en 1988, Capex es una de las principales compañías de capitales argentinos del sector energético, con un modelo de negocio vertical que abarca desde la extracción de hidrocarburos hasta la generación de energía eléctrica y renovable. Opera yacimientos en Neuquén, Río Negro y Chubut, y posee activos de generación como la Central Térmica Agua del Cajón y el Parque Eólico Diadema.
Para la CFI, esta venta forma parte de su ciclo habitual de desinversión una vez que un activo madura, permitiéndole rotar capital hacia nuevos proyectos. Su salida no implica riesgo para la continuidad de los bloques, según se informa, y simplifica la estructura de toma de decisiones. La CFI ha reducido su presencia directa en concesiones petroleras en Argentina, alineándose con su política global, y ahora su exposición al sector se da principalmente a través de financiamiento a empresas que diversifican hacia energías más limpias.
En Loma Negra, Capex opera en sociedad con YPF y Metro Holding, mientras que en La Yesera refuerza su posición en un bloque que aporta cerca del 2% del petróleo provincial. El movimiento muestra cómo un actor local con experiencia en la Cuenca Neuquina sigue maximizando la eficiencia de yacimientos convencionales, vitales para la producción de gas y crudo, en un contexto donde gran parte de la inversión se focaliza en el no convencional de Vaca Muerta.
