La caída en la asistencia y el aumento de costos obligan al cierre de salas históricas en varias provincias, incluyendo el icónico Cine Gran Tuyú en San Clemente.
El sector cinematográfico en Argentina enfrenta un momento crítico, con una marcada disminución en la venta de entradas y un incremento en los costos operativos. Esta situación ha llevado al cierre de varias salas, afectando tanto a complejos metropolitanos como a cines de barrio y localidades pequeñas, que suelen ser centros culturales y sociales clave.
Uno de los casos más significativos es el cierre del Cine Gran Tuyú, ubicado en San Clemente, Partido de la Costa. Fundado en 1937, la sala estaba próxima a cumplir 90 años. A través de un mensaje en redes sociales, los propietarios anunciaron su despedida con una última función el 12 de abril, dejando a la localidad sin su pantalla histórica.
En la provincia de Buenos Aires, también cesó sus actividades una sala en Villa Ramallo. De manera similar, en la provincia de Corrientes, cerraron los Cines de la Costa, ubicados frente al río en la capital provincial.
Según estadísticas del sector, la asistencia a los cines registró una caída superior al 27% en comparación con el mismo período del año anterior. Factores como la pérdida de poder adquisitivo y el crecimiento de las plataformas de streaming influyen en esta tendencia, dificultando la sostenibilidad de salas que operan con márgenes ajustados.
