El presidente Javier Milei expuso ante la Asamblea General de la ONU la necesidad de capital privado internacional para desarrollar la formación neuquina. Según organismos y consultoras, el yacimiento necesita entre USD 20.000 y USD 30.000 millones anuales para alcanzar 1,5 millones de barriles diarios hacia finales de la década.
El presidente Javier Milei afirmó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, que Vaca Muerta requiere inversiones directas por al menos USD 20.000 millones anuales para consolidarse como exportador de gas y petróleo. El mandatario sostuvo: «Al sector energético mundial quiero decirle que Vaca Muerta es una oportunidad histórica con potencial para ser una de las grandes protagonistas energéticas de las próximas décadas. Vengan, inviertan, desarróllenla, háganlo con nosotros».
Milei también declaró que la convocatoria excluye a empresas que operan en las Islas Malvinas: «Esta invitación tiene un límite: no seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal».
De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), escalar la producción a 1,5 millones de barriles diarios de petróleo hacia finales de la década demandará desembolsos acumulados de entre USD 20.000 y USD 30.000 millones por año. El organismo señaló que la capacidad de respuesta financiera es el factor limitante y que Vaca Muerta requiere inversión masiva e ininterrumpida para transformar recursos en reservas probadas e infraestructura de transporte.
La consultora Aleph Energy, dirigida por el exsecretario de Planeamiento Energético Daniel Dreizzen, proyectó en un trabajo para la Comisión de Planeamiento y Economía del IAPG que, en un escenario de desarrollo pleno, las inversiones totales entre 2025 y 2040 oscilarán entre USD 150.000 y USD 200.000 millones. Dreizzen afirmó: «La oportunidad es única; Vaca Muerta puede ser el motor para que la Argentina supere su restricción externa crónica, pero en el mejor escenario requerirá inversiones anuales capaces de generar exportaciones por más de USD 50.000 millones al año».
La firma internacional Wood Mackenzie indicó en su último informe que «Vaca Muerta necesita USD 22.000 millones de inversión anual para sostener el salto exportador y consolidar su posición como un actor global en energía». La consultora añadió que se deben perforar más de 1.000 pozos horizontales adicionales por año para no estancar la producción.
En la actualidad, el ritmo de inversión en el upstream neuquino se ubica entre USD 8.000 y USD 10.000 millones anuales, con una producción que superó los 600.000 barriles diarios en la formación y los 920.000 barriles a nivel nacional. Para alcanzar 1,5 millones de barriles diarios, las operadoras deberán pasar de cerca de 400 pozos anuales a un piso de 1.000 pozos horizontales, y de 35 a 40 equipos de perforación activos a más de 80 rigs.
Entre los proyectos de infraestructura en superficie se encuentra el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), liderado por YPF y operadoras de la cuenca, con una inversión de al menos USD 3.000 millones para exportar hasta 700.000 barriles diarios desde Río Negro. YPF presentó además el proyecto LLL Oil, presupuestado en USD 25.000 millones a lo largo de su ciclo de vida, con el objetivo de generar exportaciones por USD 6.000 millones anuales hacia 2032.
En el segmento de gas natural licuado (GNL), el megaproyecto liderado por Southern Energy en alianza con PAE e YPF requiere unos USD 15.000 millones para buques de licuefacción y plantas en tierra en el Golfo San Matías. El proyecto Argentina LNG, integrado por YPF, ENI y Adnoc, estima una inversión total de al menos USD 29.000 millones, con USD 12.000 millones para upstream y USD 17.000 millones para un gasoducto dedicado, una planta de fraccionamiento de NGLs y el puerto de licuefacción en Punta Colorada, Río Negro.
En transporte, Transportadora de Gas del Sur (TGS) prevé inversiones por más de USD 700 millones para ampliar el sistema de captación en la Cuenca Neuquina y el Tramo II del gasoducto Perito Moreno, mientras que Transportadora de Gas del Norte (TGN) proyecta desembolsos de alrededor de USD 500 millones en compresión y ductos de interconexión.
En el segmento de líquidos del gas natural (NGLs), TGS anunció un plan de USD 3.000 millones para un poliducto desde Neuquén y una planta de fraccionamiento en Bahía Blanca, con exportaciones anuales estimadas en USD 1.200 millones. Compañía Mega, controlada por YPF, Petrobras y Dow, habilitó un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca con una inversión inicial de USD 260 millones dentro de un programa de USD 650 millones.
En petroquímica, Profertil aceleró un plan de ampliación en Bahía Blanca estimado en USD 2.000 millones para duplicar su capacidad de urea granulada, y Pampa Energía confirmó la construcción de una planta de urea con inversión proyectada de USD 2.700 millones para producir 6.000 toneladas diarias.
La consultora Rystad Energy sostuvo en sus reportes que el costo de extracción en Vaca Muerta descendió a entre USD 35 y USD 40 por barril, pero advirtió que «el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta requiere inversiones anuales cercanas a los USD 20.000 millones hasta 2030, pero el verdadero desafío para capturar ese flujo es garantizar la previsibilidad regulatoria, el acceso al mercado de divisas y la reducción del riesgo soberano».
