Tras el 1,9% de junio, las proyecciones privadas anticipan una cifra de entre 1,8% y 2,1% para julio, con factores estacionales como el turismo y los pasajes aéreos como principales impulsores. El INDEC publicará el dato oficial el 13 de agosto.
Luego de registrar en junio una variación del 1,9% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), las consultoras privadas proyectan que julio podría mostrar una leve aceleración, ubicándose en un rango de entre 1,8% y 2,1%. El dato oficial será difundido por el INDEC el jueves 13 de agosto, mientras que el Banco Central publicará el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) el jueves 6 de agosto.
Según los relevamientos privados, la eventual suba se atribuye a factores estacionales, como el movimiento turístico por las vacaciones de invierno y el impacto del Mundial de fútbol en el precio de los pasajes aéreos. En contrapartida, las liquidaciones en indumentaria y la moderación en productos regulados habrían actuado como atenuantes.
La consultora C&T estimó que el IPC de julio se ubicaría en niveles similares a los de junio, con una variación de 1,6% en alimentos y bebidas, afectada por la caída en frutas frescas, aunque con subas en tocador y cigarrillos. EcoGo proyectó un 2,1%, con una inflación de alimentos del 1,8%, impulsada por consumos fuera del hogar. La Fundación Libertad y Progreso coincidió en un leve repunte por turismo y comida no alcohólica, aunque el economista Julián Neufeld lo calificó como un fenómeno «transitorio» y anticipó que la inflación retomará la senda descendente por debajo del 2% en el segundo semestre.
Por su parte, Equilibra se diferenció al proyectar un 1,8%, argumentando que la baja en productos estacionales (de 3,4% a 2%) compensaría la aceleración en alimentos no estacionales (de 0,9% a 1,4%).
El Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, sostiene que el proceso desinflacionario continúa en el rumbo previsto.
