El Ministerio del Interior de Italia decretó el cierre de fronteras marítimas y aéreas con España durante un mes, en respuesta a la crisis migratoria en Ceuta, que ya dejó 57 muertos. El presidente español, Pedro Sánchez, respondió con datos de Frontex.
La crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta continúa tras el cruce masivo e irregular de miles de personas procedentes de Marruecos, ocurrido el jueves. Las entradas se produjeron tanto a nado como a pie por el espigón fronterizo del Tarajal. La situación desbordó a las fuerzas de seguridad españolas, que retiraron un cordón policial ante el volumen de llegadas.
Los sindicatos policiales SUP y Jupol declararon que las autoridades marroquíes «no están haciendo absolutamente nada» para frenar el paso. La Guardia Civil recuperó los cuerpos de nueve personas que murieron ahogadas al intentar cruzar a nado. En las últimas horas se confirmó que son 57 las personas fallecidas en el mar cruzando la frontera entre Ceuta y Marruecos.
Además, 48.300 migrantes que llegaron a Ceuta ya han regresado a Marruecos. Las devoluciones se aceleraron en medio de la presión política internacional.
Italia suspende la libre circulación con España
Italia suspendió el acuerdo Schengen con España por la crisis migratoria en Ceuta. El Ministerio del Interior italiano decretó el cierre de las fronteras marítimas y aéreas con España durante un mes. La decisión se tomó tras la convocatoria del Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras, presidido por el ministro Matteo Piantedosi. Según la agencia Ansa, Piantedosi habló por teléfono con su homólogo francés, Laurent Nuñez, para reforzar la frontera terrestre entre ambos países.
El Viminale explicó que se harán «comprobaciones selectivas que llevará a cabo la policía fronteriza a ciudadanos de terceros países para comprobar que cuenten con la documentación en regla para circular por el espacio Schengen», aunque aclaró que para los ciudadanos italianos que vayan a España «no cambiará nada».
La presidenta italiana, Giorgia Meloni, calificó la medida como «extraordinaria, adoptada para salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones» para Italia. En un mensaje en X, explicó que «la medida se mantendrá vigente solo durante el tiempo necesario, con especial atención a limitar cualquier impacto en los flujos turísticos de verano». Agregó: «Paralelamente, Italia está lista para apoyar cualquier iniciativa europea de respaldo a las instituciones españolas que sea necesaria para restablecer el pleno control de las fronteras exteriores de la Unión». Concluyó: «Defender las fronteras significa defender la seguridad de los ciudadanos, combatir la inmigración irregular y golpear las redes criminales que trafican con seres humanos».
Pedro Sánchez responde con estadísticas
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de «ataque» la llegada masiva de personas desde Marruecos en menos de 24 horas. Recordó que las entradas irregulares en Italia entre 2021 y 2026 duplican las de España, según datos de Frontex. «La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos, no», subrayó en un mensaje en X. Señaló que, según Frontex, entre 2021 y 2026 el número de entradas irregulares fue: Italia 478.600, Balcanes occidentales 340.600, Grecia 259.800, España 234.760 y frontera oriental 48.000. «No es tiempo de dividir. Es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida», afirmó.
Bruselas esquiva definiciones y Europa se divide
La Comisión Europea consideró que no se puede especular con los motivos de la llegada de migrantes a Ceuta. Recordó que esa ciudad autónoma y Melilla no están sujetas a la normativa Schengen. La aclaración llegó después de que, además de Italia, países como Finlandia o Dinamarca plantearan romper la colaboración con España en ese espacio de libre circulación. La declaración de Bruselas evitó tomar partido en el conflicto político entre Madrid y Roma.
Blanca Garcés, investigadora en Migraciones del CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), analizó el movimiento italiano como «una escenificación por parte de Meloni para denunciar y atacar al Gobierno español en una cuestión muy puntual en el caso de Ceuta». «Le tienen ganas a Pedro Sánchez y a España por el proceso de regularización. Esta decisión de cerrar las fronteras es una manera de recordar a España que sus políticas no gustan a muchos estados miembros», explicó en el 24h de RTVE. «Hay posturas muy distintas con respecto a los pactos de asilo de la UE, pero lo que sí hay es una obsesión por la frontera», afirmó. Según su análisis, Europa sigue obsesionada con la crisis migratoria «y de ahí esa sobrereacción con lo que ha pasado ahora mismo» en Ceuta.
