La empresa de calzado femenino WAPS Argentina S.A. y su fundador, Marco Paolo Dadone, fueron declarados en concurso preventivo por la Justicia de Córdoba. La firma, que llegó a vender hasta 15.000 pares mensuales, acumula deudas por más de $460 millones y 113 cheques rechazados.
La marca cordobesa de calzado femenino WAPS, que alcanzó notoriedad en el comercio electrónico argentino por la venta de chatitas virales, ingresó en concurso preventivo de acreedores. Así lo dispuso la Justicia de Córdoba, que declaró la apertura del proceso para WAPS Argentina S.A. y para su presidente, Marco Paolo Dadone, al considerar que conforman una misma unidad económica. Los acreedores tienen plazo hasta el 28 de agosto para presentar los pedidos de verificación de créditos.
Según consta en la presentación judicial, la empresa llegó a vender entre 12.000 y 15.000 pares de calzado por mes durante su pico de expansión, en 2023. En ese momento operaba dos plantas productivas en Córdoba, fabricaba 24 modelos y empleaba a unas 120 personas. Sin embargo, hacia fines de ese año comenzó una caída en las ventas que se agravó durante 2025.
En el expediente, Dadone explicó que el modelo de negocio se basaba casi exclusivamente en publicidad digital pagada a través de Meta (Facebook e Instagram) y Google. Señaló que la devaluación de abril de 2025 incrementó el costo de esos anuncios, que se pagan en dólares, y que la apertura de importaciones permitió el ingreso de productos extranjeros a precios más bajos, reduciendo los márgenes de la compañía.
Como consecuencia, las ventas cayeron a unos 7.600 pares en mayo de 2025, mientras que el costo de captar clientes mediante publicidad digital aumentó un 70% entre marzo y mayo de ese año. Para sostener la operatoria, Dadone afirmó que recurrió a préstamos del Banco Macro por $345 millones y a dos créditos de Mercado Pago por $49,5 millones y $12 millones. Todas esas deudas, según el empresario, están impagas.
Los estados contables al cierre del ejercicio del 30 de abril de 2025 muestran activos por $5,27 millones y pasivos por $6,44 millones, con un patrimonio neto negativo de $1,16 millones. Entre las obligaciones figuran deudas comerciales por $2,8 millones, fiscales por $1,14 millones y otras deudas por $2,5 millones, principalmente con accionistas. Además, Dadone registra 113 cheques rechazados por más de $460,8 millones.
La crisis también afectó a los consumidores. Dadone reconoció en el concurso que la reducción de personal perjudicó el servicio de postventa, con demoras en entregas, cambios y devoluciones. En redes sociales y plataformas de reclamos, numerosos compradores reportaron esperas de semanas o meses para recibir productos ya abonados, falta de respuestas y problemas con reembolsos. También hubo actuaciones en organismos provinciales de Defensa del Consumidor.
Ahora, con el concurso preventivo en marcha, WAPS buscará negociar una reestructuración de sus pasivos para intentar preservar la continuidad de la empresa.
