El presidente Javier Milei lideró este lunes el acto oficial por el paso a la inmortalidad del general José de San Martín en el Monumento al Libertador, en el barrio porteño de Retiro, con la presencia de su Gabinete y del jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri. La actividad marcó su reaparición pública tras una semana sin agenda oficial.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes el acto oficial en conmemoración del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, realizado en el Monumento al Libertador, ubicado en la Plaza San Martín del barrio de Retiro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El mandatario llegó pasadas las 14:30 y saludó a los funcionarios y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Su discurso comenzó alrededor de las 15:00.
La última actividad oficial del jefe de Estado había sido el 7 de agosto, cuando asistió a la jura de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia. Al día siguiente, el presidente y su comitiva regresaron a Buenos Aires.
En el plano económico, economistas y analistas de la City reclamaron medidas para reactivar la actividad. Entre ellos se mencionan Miguel Ángel Broda, Martín Redrado, Carlos Melconián, Miguel Kiguel, Fausto Spotorno y Fernando Marull. El diagnóstico general es que, si la economía no repunta, el objetivo de reelección podría complicarse.
Broda, en su último informe a clientes, señaló: “Hoy existe un trilema de corto plazo: orden macroeconómico, inflación y nivel de actividad. Son tres vértices. Los tres importan, pero no pesan igual desde el punto de vista electoral. El vértice en el que el Gobierno muestra hoy mayores dificultades -el nivel de actividad- es el que probablemente tenga mayor influencia sobre el voto”.
Entre las propuestas que circulan, Broda mencionó la posibilidad de un plan de infraestructura financiado por el sector privado mediante concesiones y asociaciones público-privadas, una política monetaria más expansiva y un tipo de cambio más alto para aliviar a sectores expuestos a la competencia importada.
Martín Redrado propuso que el Estado se desprenda de las acciones que posee en empresas argentinas para obtener financiamiento y fomentar el crédito de largo plazo a las familias. Fausto Spotorno coincidió: “No hay que pensar que esos activos son patrimonio intocable ni soberanía”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que estudia la posibilidad de realizar licitaciones de plazos fijos de largo plazo entre bancos para que las entidades financieras puedan otorgar créditos hipotecarios. “Dado que el fondo del FGS es un fondo que tiene un objetivo de largo plazo, sí podría hacer plazos fijos de largo plazo”, explicó durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda. En esta versión, el FGS no compraría los créditos, sino que prestaría fondeo de largo plazo a los bancos que participen de las licitaciones “transparentes”.
Miguel Kiguel, en su último reporte, sugirió que el Gobierno debería apurar la gestión para levantar la actividad económica. “Una alternativa que casi no aparece en la discusión es el uso del FGS para financiar obra pública o para darle mayor volumen al crédito hipotecario. Esta opción no tiene costo fiscal ni implica emisión monetaria, pero el gobierno por alguna razón difícil de entender no avanza en destrabarla”. También señaló que “para bajar la inflación hacen falta políticas contractivas que van en contra de la reactivación. Políticas de estímulo pueden ayudar, pero seguramente van a implicar una tasa de inflación más alta”.
Caputo indicó que la agenda preelectoral se definirá “paso por paso”. El Gobierno sostiene su objetivo de reducir la inflación como un activo frente a los electores. Los indicadores tempranos muestran una actividad económica afectada, a pesar de las promesas oficiales de que se venían “los mejores 18 meses en los últimos 20 años”.
El mercado financiero ha mostrado movimientos en las últimas dos semanas al ritmo de las encuestas y de los indicadores económicos. Faltan 14 meses para las elecciones.
