El mercado automotor registra una baja interanual del 16% en patentamientos durante el primer semestre de 2026. Concesionarias ofrecen descuentos de hasta el 20% para reducir stock, mientras marcas chinas ganan terreno.
A pocos días de finalizar junio y el primer semestre de 2026, el mercado automotor mantiene una tendencia negativa. Los patentamientos de autos registraron una caída interanual de aproximadamente el 16%. En el acumulado del año, el retroceso es del 10%. En comparación con mayo, la disminución no es tan pronunciada en la mayoría de las marcas, y algunas muestran una leve mejora intermensual.
En las concesionarias de la Ciudad de Buenos Aires persiste la preocupación por el enfriamiento de la demanda. A pesar de los descuentos, la sobreoferta de unidades —impulsada por el aumento de las importaciones y la llegada de marcas chinas— genera una fuerte competencia. Las rebajas en las agencias alcanzan el 20% sobre el valor de lista y, en algunos casos, pueden superar ese porcentaje, según la necesidad financiera de cada concesionaria.
Este nivel de descuento implica que los vendedores cierran operaciones por debajo del margen habitual, que ronda el 14%. Es decir, venden por debajo del costo de reposición. La estrategia busca cumplir con los objetivos comerciales de las terminales para recibir bonificaciones por volumen de ventas, cubriendo así la diferencia entre el valor de compra a fábrica y el precio de venta al público.
El problema que enfrentan muchas agencias es que, incluso con esta estrategia de remate de 0 km, no alcanzan los objetivos exigidos y deben endeudarse con tasas de interés del 40% o más. En un contexto de tipo de cambio estable, esto representa un costo financiero en dólares. Además, algunas agencias recurren a autopatentamientos para cumplir con las metas, vendiendo esas unidades al mes siguiente con descuentos significativos.
Un dueño de un pool de concesionarias declaró: “Hay concesionarias que están apretadas financieramente y salen a vender a cualquier precio, con descuentos de más de 20% sobre el precio de lista. Esto te obliga a salir a competir con el mismo precio y complicar la situación financiera de la empresa o resignar ventas. Pero tampoco podés dejar de vender porque hay que sostener la estructura de la empresa y los gastos fijos. Es un dilema difícil de resolver”.
El balance del primer semestre es negativo para el sector, que cierra el período con pérdidas económicas. El dueño de varias agencias de distintas marcas afirmó: “Sin duda, termina un primer semestre para el olvido. Es malo en cuanto a ventas, pero es peor en cuanto a lo económico. Si se toma el negocio de ventas de autos de forma independiente, estamos todos con pérdidas. Después, cada una sabrá cómo sale, si se computan los ingresos por posventa y services. Pero la venta de autos hoy no es rentable”.
Las automotrices generalistas son las más afectadas, con caídas de entre el 20% y el 30% respecto al año anterior. En contraste, las marcas importadas —especialmente las chinas— están creciendo. Muchos dealers reconocen que cubren las pérdidas actuales con las ganancias obtenidas durante 2022 y 2023, cuando el cepo importador permitía vender con sobreprecios. No obstante, advierten que esos fondos no son infinitos y aseguran estar “al límite”.
La expectativa del sector es que el segundo semestre presente mejores condiciones para las ventas y permita recortar la caída. La apuesta está en una baja de la inflación y una reducción de la tasa de interés para recuperar el crédito. Sin embargo, las opiniones están cada vez más divididas y crecen las voces que dudan de que la mejora sea suficiente para evitar que 2026 termine en números rojos.
