El Astillero Río Santiago y la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron un prototipo de impresora 3D capaz de construir una vivienda de 65 metros cuadrados en 40 horas.
El Astillero Río Santiago (ARS) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desarrollaron un prototipo de impresora 3D de viviendas que permite fabricar una casa en 40 horas. El proyecto surgió a partir de un convenio entre ambas instituciones y demandó varios años de investigación y desarrollo.
Desde el Ministerio bonaerense de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica explicaron: “Diseñada y puesta en marcha íntegramente por instituciones públicas, la iniciativa representa un hito para la soberanía tecnológica nacional y abre nuevas perspectivas para la construcción de viviendas sociales de calidad, en menor tiempo y a menor costo”.
La impresora posee una estructura de 6 metros de ancho por 3,5 metros de alto y cuenta con un sistema de desplazamiento longitudinal. Es capaz de construir la estructura perimetral y las divisiones internas de una vivienda de aproximadamente 65 metros cuadrados en 40 horas de trabajo. Las pruebas finales se realizan en un predio de la UNLP, sobre una platea de 126 metros cuadrados. Aún no se confirmó la fecha exacta de la primera construcción.
El ARS desarrolló la ingeniería de la estructura metálica y realizó el ensamblaje final, mientras que la UNLP trabajó en los sistemas de control, motores, software y en la elaboración del mortero. “Uno de los mayores desafíos técnicos fue la elaboración del mortero utilizado para la impresión. La mezcla debía reunir dos condiciones fundamentales: ser lo suficientemente fluida para circular por las mangueras y sistemas de bombeo, pero al mismo tiempo contar con un rápido fraguado que permitiera soportar el peso de las capas superiores sin deformarse”, señalaron desde el ministerio.
El funcionamiento de la máquina es similar al de una impresora 3D convencional. A partir de un archivo digital de diseño arquitectónico, el cabezal extrusor deposita capa tras capa el material constructivo, generando muros exteriores e interiores con precisión milimétrica. El sistema también contempla espacios para puertas, ventanas y conductos de instalaciones eléctricas y sanitarias.
Desde el Departamento de Proyectos Especiales del Astillero Río Santiago indicaron: “La impresión 3D aplicada a la construcción permitiría reducir significativamente los costos de materiales, optimizar la logística de obra y minimizar los desperdicios. Además, la flexibilidad del diseño digital posibilita adaptar los modelos de vivienda a distintas necesidades y territorios mediante simples modificaciones en el software”.
Por su parte, desde la Secretaría de Producción de la Universidad de La Plata declararon: “Con la implementación de este desarrollo se podrían reducir notablemente los tiempos que le lleva al Estado solucionar el enorme déficit habitacional que existe. Si logramos tener decenas de impresoras de este tipo, se podría iniciar y terminar un barrio en pocos días”.
Cómo funciona la impresora 3D
La impresora se desarrolla en una estructura en forma de pórtico de 6 metros de ancho y 11 de altura, montada sobre dos bogies que circulan sobre carriles paralelos. Cada bogie cuenta con un brazo en forma de tijera, vinculados por la viga superior del pórtico. En la viga se encuentra un pico extrusor que recorre el lugar y vierte la mezcla cementicia, la cual llega a través de una manguera conectada a una bomba. Para la impresión se requiere una platea de hormigón como base. El sistema necesita un software: primero se diseña la vivienda en un programa y luego se traduce el código para la impresión. Solo requiere supervisión y asistencia para el abastecimiento de mortero, agua y energía eléctrica.
El futuro de la impresora 3D argentina para viviendas
Desde el Ministerio bonaerense de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica señalaron que, si la prueba final del prototipo es exitosa y los costos lo permiten, la idea es fabricar más impresoras 3D. El objetivo es utilizar esta tecnología para la construcción de viviendas sociales.
