Un informe de la consultora Worldpanel by Numerator revela que el consumo masivo retrocedió un 1,5% interanual en el primer trimestre de 2026. En la Ciudad de Buenos Aires, los hogares redujeron la frecuencia de compra y optaron por formatos pequeños y marcas Economy.
El consumo masivo en Argentina cerró el primer trimestre de 2026 con una caída del 1,5% interanual, según el informe «Consumer Insights» de la consultora Worldpanel by Numerator (ex Kantar Worldpanel). Aunque la contracción es menor a la registrada en 2025, el mercado permanece fragmentado y sin señales de despegue, según el análisis.
En la Ciudad de Buenos Aires, los hogares modificaron sus hábitos de compra. La frecuencia de visitas a supermercados se redujo un 5,4% en el período, y los consumidores priorizan compras planificadas para evitar gastos no previstos, de acuerdo con el informe.
El estudio indica que 3 de cada 10 hogares en el país manifestaron dificultades críticas para llegar a fin de mes. El segmento de quienes declaran que el sueldo apenas alcanza para lo esencial pasó del 29% al 36% en un año, mientras que quienes lograban controlar sus gastos sin limitaciones cayeron del 46% al 38%.
En cuanto a los canales de venta, el canal moderno (hipermercados y supermercados) depende en gran medida de las promociones: sin ofertas agresivas, su volumen caería casi un 11%. Por el contrario, los autoservicios independientes registraron un crecimiento del volumen del 7,4%, impulsado por la practicidad y el control del gasto diario. El comercio electrónico sumó 860.000 nuevos compradores, reemplazando misiones de compra que antes correspondían al canal mayorista.
Los consumidores se volcaron a formatos pequeños y medianos, que crecieron un 2% en volumen. En cambio, los envases grandes y extra grandes se desplomaron un 8,2% y un 6,8%, respectivamente. Las marcas del segmento «Economy» crecieron un 2,1%, mientras que las «Premium» retrocedieron un 2,6% y las «Mainstream» un 1,5%.
El informe también señala diferencias regionales. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la retracción es más evidente, mientras que en la región central del país el 67% de las categorías logran senderos de crecimiento. A pesar de los ajustes, los hogares mantienen gastos en categorías vinculadas a la indulgencia y el autocuidado: el gasto en alimentos saludables aumentó un 42% y el de snacks salados un 36%. Durante el Mundial de fútbol, se espera que los hogares incrementen un 7% su gasto en comidas y bebidas, aunque con alta predisposición a cambiar de marcas para aprovechar ofertas.
