La empresa familiar Wapi, especializada en quesos finos, presentó su queso cottage en el mercado local con el objetivo de alcanzar un público masivo. La iniciativa se da en un contexto de caída del consumo interno de lácteos.
En un contexto donde la industria láctea argentina enfrenta una disminución del consumo interno y costos de producción elevados, la empresa Wapi, fundada en 1999 por la familia García Belmonte, lanzó un queso cottage para expandir su presencia más allá del segmento gourmet. La compañía, que produce burratas, bries y camemberts, busca con este producto ingresar en categorías de volumen masivo.
El queso cottage de Wapi se elabora con leche descremada pasteurizada, cuajo natural y fermentos lácticos. No contiene sal agregada, es bajo en grasas y aporta 46 gramos de proteína por envase de 340 gramos. Su proceso de producción demanda 18 horas en tina y no incluye conservantes ni aditivos para extender su vida útil, que refrigerado alcanza los 20 días.
El producto se comercializa a un precio de $15.900 en las cadenas Jumbo y Disco, y próximamente estará disponible en Coto y Carrefour, además de la tienda online de la marca. Según la empresa, la demanda superó las previsiones en el primer mes y medio desde su lanzamiento, por lo que proyectan un incremento del 50% en la producción de su planta en Lincoln, provincia de Buenos Aires.
El cottage es un queso fresco de textura suave y sabor neutro, que puede consumirse en desayunos, ensaladas, tostadas o como base para preparaciones saladas. En Estados Unidos y Europa es de uso diario, pero en Argentina prácticamente desapareció desde que la marca Mendinet discontinuó su producción a fines de los años setenta.
Wapi nació en 1999 en San Juan con un perfil exportador de quesos de cabra hacia Estados Unidos. Entre 2008 y 2009, las restricciones a las exportaciones llevaron a la empresa a reorientarse hacia el mercado interno, desarrollando productos con leche de vaca. Actualmente, casi el 90% de sus ventas corresponden a esa línea. La empresa opera tres plantas en San Juan, Lincoln y Villa María (Córdoba), emplea a 35 trabajadores directos y factura alrededor de $1.000 millones mensuales.
«Vemos un consumidor cada vez más enfocado en alimentos naturales, funcionales y con beneficios claros. El cottage encaja perfectamente en esa tendencia», afirmaron Fernando y Sebastián García Belmonte, directivos de la compañía.
