El Fondo Monetario Internacional indicó que el peso argentino está sobrevaluado en un 15,8% y que el tipo de cambio debería ubicarse por encima de $1.740, según su modelo de competitividad.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó la semana pasada su reporte sobre la economía argentina, en el que, tras elogiar los esfuerzos fiscales del gobierno, señaló que el peso argentino está sobrevaluado. Según el informe, el tipo de cambio real presenta un desvío del 15,8% respecto del nivel considerado compatible con la competitividad externa.
El análisis del FMI se basa en el modelo de cuenta corriente, que establece un superávit de 0,7% del PBI como meta para no afectar la competitividad. En 2024, Argentina registró un déficit de 1,1% del PBI en ese rubro, lo que implicó una salida neta de dólares por comercio y servicios. El reporte agrega que, en el primer cuatrimestre de 2025, la situación se agravó debido a que el dólar se abarató en términos nominales mientras la inflación acumuló un 12,3%.
El organismo evitó recomendar explícitamente una devaluación, pero sugirió que el tipo de cambio actúe como un colchón ante shocks externos. “Dejen que el tipo de cambio actúe como un colchón para absorber un shock externo. Aprovechen el buen momento de la exportación petrolera para acelerar la acumulación de reservas”, afirmó el staff del FMI.
De acuerdo con los cálculos del Fondo, considerando el retraso cambiario del 15,8% y la inflación en dólares del primer cuatrimestre, el dólar debería cotizar por encima de $1.740. Ese valor coincide con el límite superior de la banda de flotación vigente.
El ministro de Economía, Toto Caputo, rechazó la visión del FMI. En una exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario en marzo, calificó de “patéticos” a los economistas que reclaman un dólar más alto. Caputo sostuvo que no puede hablarse de atraso cambiario cuando se registran récords de exportaciones, el Banco Central compra divisas y caen las tasas de interés. Según el ministro, la caída simultánea del dólar y las tasas indica una mayor disposición de los argentinos a mantener pesos.
El FMI también instó a levantar las restricciones cambiarias remanentes, aunque reconoció que un levantamiento abrupto podría generar una devaluación. Caputo afirmó que su objetivo es la liberalización total del mercado cambiario, pero que aún no están dadas las condiciones. El ministro recordó que la masiva dolarización preelectoral de 2023 frustró los planes de reducir el riesgo país por debajo de 400 puntos.
Argentina enfrenta un exigente calendario de vencimientos de deuda dolarizada para el trimestre julio-septiembre de 2025, que incluye obligaciones con bonistas por u$s4.400 millones, con el FMI por u$s1.613 millones y con otros organismos por u$s1.529 millones.
