El ministro de Economía, Luis Caputo, intensificó la absorción de pesos en el mercado mediante licitaciones de bonos, acumulando divisas para afrontar vencimientos de deuda externa, mientras se aleja la expectativa de un aumento del crédito al sector privado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó la compra de dólares en el mercado mediante la colocación de bonos del Tesoro. En la última licitación, sumó 350 millones de dólares, a los que se agregarán 200 millones adicionales. Además, absorbió liquidez en pesos por un total neto de 1,58 billón de pesos, lo que le permitiría comprar otros 1.100 millones de dólares al Banco Central, luego de que la entidad recibiera un desembolso del Fondo Monetario Internacional por una cifra similar.
Según informó el Ministerio de Economía, en las últimas licitaciones se colocaron bonos con vencimientos más largos, incluyendo 3,76 billones de pesos que se pagarán en el próximo período de gobierno. También se colocaron títulos a tasa de mercado, aunque analistas observan diferencias respecto de la cotización en el mercado secundario.
La estrategia de Caputo de absorber pesos excedentes contrasta con lo anunciado previamente por el equipo económico, que había señalado que una vez disipada la incertidumbre política generada por las elecciones legislativas de 2023, el Tesoro reduciría el nivel de renovación de deuda por debajo del 100%. Esto, según lo declarado entonces, permitiría que los pesos quedaran en los bancos para ser canalizados al crédito productivo. Sin embargo, en lo que va del año, la mayoría de las licitaciones del Tesoro implicaron una absorción de pesos.
El presidente Javier Milei, en una exposición ante empresarios, afirmó que se intensificaría el sesgo contractivo de la política monetaria para asegurar la continuidad del descenso de la inflación.
Economistas consultados señalan que Caputo percibe una situación inestable y busca evitar que una liquidez excesiva presione al alza la inflación o impulse la demanda de dólares. También indican que el FMI recomendó renovar el 100% de los vencimientos de deuda, aunque el ministro está yendo más allá.
En enero, el Banco Central emitió 1,7 billones de pesos; en febrero y marzo, 2,2 billones; en abril, 3,8 billones; y en mayo se estima que superará los 3 billones. Estas cifras representan el 7% del M2 transaccional privado en el último mes, y el 2,3% del agregado M3, duplicando el nivel de expansión de meses anteriores.
Desde marzo, Caputo sacó de circulación un promedio de 3 billones de pesos por mes, cifra similar a la inyección monetaria generada por las compras de dólares del BCRA. Con el resultado de esos rolleos y la transferencia de 24 billones de pesos por ganancias contables del BCRA, el Tesoro cuenta con una liquidez de 13 billones de pesos en su cuenta, luego de haber devuelto 18,4 billones para recomprar letras intransferibles.
En mayo, el BCRA compró 1.947 millones de dólares, con dos jornadas de mercado restantes. Además, Caputo acumuló más de 3.000 millones de dólares en siete colocaciones de un nuevo bono suscribible en dólares con pagos de cupones mensuales. Los bonos con vencimiento en 2027 pagan una tasa efectiva anual de 5,12%, y los que vencen en 2028, de 8,49%.
Para el trimestre julio-septiembre, los vencimientos de deuda incluyen obligaciones con bonistas del mercado por 4.400 millones de dólares, con el FMI por 1.613 millones y con otros organismos por 1.529 millones. Se prevé que la parte de capital será renovada, pero se deberán pagar intereses: 820 millones al FMI y 551 millones a otros organismos. Las necesidades de caja del Tesoro ascenderían a 6.170 millones de dólares, aunque la facilidad para colocar bonos y la ayuda del BCRA mantienen despejado el escenario financiero de corto plazo.
