Los índices de morosidad en créditos personales y tarjetas de crédito alcanzaron niveles récord en el sistema bancario y no bancario argentino, afectando a aproximadamente 5 millones de personas, según informes del sector y consultoras privadas.
La morosidad bancaria y no bancaria en Argentina registró niveles récord durante los primeros meses de 2026, afectando a unos 5 millones de personas con deudas en tarjetas de crédito y créditos personales, de acuerdo con informes del sector y consultoras privadas consultadas por iProfesional.
Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la irregularidad en la cartera de crédito a familias pasó del 2,8% en diciembre de 2023 al 11,2% en febrero de 2026. En préstamos personales, el deterioro fue de 4,3% a 13,8% en el mismo período, mientras que en tarjetas de crédito subió de 1,8% a 11,6%.
En el segmento no bancario, que incluye fintech, billeteras digitales y financieras de consumo, las tasas de mora superan el 30% en varios casos. Un estudio de la consultora Eco Go indicó que los créditos considerados irrecuperables en ese segmento pasaron de representar el 2,6% de la cartera total en marzo de 2025 al 10,8% en marzo de 2026, saltando de $232.000 millones a $1,5 billones.
La consultora Qaly, dirigida por la economista Anastasia Daicich, identificó al sobreendeudamiento de seis meses atrás como el principal predictor de la irregularidad crediticia actual. Según Daicich, el deterioro del ingreso real empujó a las familias a utilizar el crédito como sustituto parcial del salario, y la acumulación de deuda se transformó en mora. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, el endeudamiento total de las familias en el sistema bancario creció 5,3 veces, con préstamos personales aumentando 9 veces y tarjetas 3,4 veces.
Ante esta situación, tres bancos públicos —Banco Nación, Banco Provincia de Buenos Aires y Banco Ciudad de Buenos Aires— lanzaron planes de refinanciación para clientes endeudados. Las tasas de interés en estos planes oscilan entre el 60% y el 80% anual, aunque el Costo Financiero Total (CFT) puede superar entre el 100% y el 120% anual. Por ejemplo, una deuda de $4.000.000 refinanciada a 36 meses implica cuotas de unos $365.000 y un total a pagar de aproximadamente $13.000.000, triplicando el valor original.
En el segmento privado, los bancos buscan contactar a clientes con mora avanzada (más de 90 o 180 días) y ofrecen quitas de capital o condonación parcial de intereses si el cliente demuestra voluntad de pago.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, declaró en el evento Expo EFI que los bancos debieron reconstruir sus sistemas de scoring tras una primera ola de créditos otorgados sin suficiente información. También señaló que la baja de la inflación eliminó el efecto de licuación sobre las deudas, que antes reducía el peso real de las cuotas. Bausili calificó la suba de la inflación de marzo (3,4%) como un shock temporal.
Una fuente cercana al Gobierno consultada por iProfesional afirmó que los bancos ya vieron el pico de la morosidad y que el sistema financiero se está saneando, con indicios alentadores en los datos de marzo y abril que muestran una desaceleración del deterioro de las carteras.
El crédito no bancario totalizó $14,2 billones en marzo, de los cuales $3,9 billones se encuentran en categorías irregulares. La irregularidad total de esas carteras alcanzó el 27,5%, frente al 10% de un año atrás. Tarjeta Naranja lidera el financiamiento no bancario con una participación del 37,7%, seguida por Mercado Libre y otras firmas de crédito digital.
Los analistas consultados coinciden en que la recuperación del crédito como herramienta de reactivación requiere una mejora genuina y sostenida del ingreso real de los hogares, así como una reducción del Costo Financiero Total.
