Mediante una resolución oficial, el organismo estatal suprimió una serie de ensayos y análisis, argumentando una reorientación estratégica para evitar superposiciones con el sector privado y optimizar recursos.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) eliminó una amplia gama de servicios técnicos que formaban parte de su oferta institucional. La medida se oficializó mediante la Resolución 42/2026, publicada este 16 de abril en el Boletín Oficial. El recorte alcanza ensayos de laboratorio, análisis químicos, controles de calidad y evaluaciones industriales que distintos sectores productivos utilizaban regularmente.
La decisión se enmarca en un proceso de reorganización interna que, según argumenta el organismo, busca evitar superposiciones con el sector privado y mejorar la asignación de recursos públicos. Desde su publicación, la resolución entró en vigencia. Los convenios y órdenes de trabajo ya firmados continuarán hasta su finalización.
La eliminación abarca múltiples áreas técnicas. El listado incluye desde estudios microbiológicos hasta pruebas de resistencia de materiales. El sector alimentario es uno de los más afectados, con la desaparición de análisis utilizados para controles de calidad y cumplimiento normativo, incluyendo la detección de bacterias patógenas como Salmonella, Escherichia coli y Listeria.
La medida también alcanza ensayos sobre materiales y productos industriales. Empresas constructoras y fabricantes perdieron acceso a pruebas de resistencia, compresión, flexión e impacto en materiales de construcción, así como evaluaciones sobre hormigón, suelos y cerámicos. Además, quedan fuera del catálogo servicios de calibración de instrumentos, mediciones térmicas, análisis estructurales, estudios químicos y ambientales.
La decisión implica que empresas de múltiples rubros deberán buscar proveedores privados para análisis que antes realizaba el Estado, lo que podría impactar en costos y tiempos de certificación. Según la resolución, una cantidad significativa de servicios no registraba demanda efectiva, mientras que otros ya contaban con oferta disponible en el sector privado. El documento oficial señala que mantener servicios sin demanda implica un uso ineficiente de recursos estatales y puede generar distorsiones en la competencia.
La medida se alinea con los lineamientos del Decreto 891/2017, que promueve la simplificación administrativa y la mejora regulatoria. El INTI instruyó a su Dirección Operativa a elaborar un plan de transición integral y a su Dirección de Planeamiento y Comercialización a adecuar la oferta tecnológica para responder a las necesidades actuales del sistema productivo.
El organismo, creado en 1957, inicia con esta resolución una etapa de reorganización con el objetivo de concentrar recursos en funciones estratégicas, en un contexto donde el sector privado ha ampliado su participación en la provisión de servicios técnicos.
