El gasto promedio en consorcios porteños registró un incremento del 2,4% en febrero. Un análisis revela la moderación en las subas mensuales, pero la persistencia de altos valores anuales y una morosidad del 17%.
El gasto promedio en expensas de los consorcios de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) alcanzó los $326.183 en febrero, lo que representa un incremento mensual del 2,4% respecto a enero ($318.650). En la comparación interanual, el aumento trepa al 36%, ya que en febrero del año anterior el promedio era de $239.795.
Según datos de ConsorcioAbierto sobre 13.000 edificios, la tendencia muestra una desaceleración en los aumentos mensuales, aunque los valores siguen siendo elevados en términos anuales. «Los datos de marzo confirman una continuidad en la suba de expensas, pero con un cambio en la dinámica: los aumentos mensuales empiezan a moderarse, aunque los niveles siguen siendo altos en términos interanuales», señala Albano Laiuppa, director de la plataforma.
A diferencia de otros precios de la economía, las expensas no evolucionan de manera directa con el índice inflacionario. «La inflación de marzo fue del 3,4%, pero las expensas no responden de forma directa a ese número. Su comportamiento está más vinculado a la estructura interna de cada consorcio que al índice general», explicó Laiuppa. «El funcionamiento de los edificios tiene su propio calendario: hay meses donde impactan ajustes acumulados, como salarios o contratos de servicios, y otros donde el gasto se reacomoda. Además, el componente salarial sigue teniendo un peso central», agregó.
El análisis muestra que la mayor parte del gasto en consorcios está concentrada en rubros difíciles de ajustar en el corto plazo. En la Ciudad de Buenos Aires, los principales costos se distribuyen en salarios (aproximadamente un tercio del total) y gastos operativos (cerca del 29%).
«La estructura de gastos se mantiene estable, con un fuerte peso de los costos fijos. El margen para reducir costos es limitado, lo que explica la persistencia de valores elevados», indicó Laiuppa. «En los consorcios, la mayor parte del gasto es estructural. No se puede reducir sin afectar servicios básicos como limpieza, mantenimiento o seguridad. A esto se suma el efecto de los acuerdos salariales recientes, que consolidan un piso de gasto más alto».
Otro dato relevante es el nivel de deuda dentro de los consorcios. Actualmente, el 17% de las unidades funcionales registra atrasos en el pago de expensas, una proporción que se repite tanto en CABA como en la Provincia de Buenos Aires. En marzo, las tasas de interés aplicadas fueron del 4,8% en la Ciudad y del 6,1% en territorio bonaerense.
«La morosidad se mantiene en niveles elevados. No hay un salto significativo, pero sí una persistencia que empieza a ser estructural. Cuando se sostiene en el tiempo, el consorcio termina financiándose entre vecinos, lo que genera más presión sobre quienes están al día», concluyó Laiuppa.
