Un dispositivo que busca evitar la caída de rayos en estructuras críticas se presenta como una alternativa a los pararrayos tradicionales, dirigido a sectores industriales y logísticos.
En el marco de un aumento en la frecuencia de tormentas eléctricas, la protección de infraestructuras críticas ha ganado relevancia en el ámbito corporativo. Para sectores que requieren operación continua, los sistemas de protección convencionales basados en pararrayos podrían estar quedando atrás.
En este contexto, se introduce en el mercado argentino el DDCE Plus (Dispositivo Equilibrador de Campos Eléctricos Variables), una tecnología distribuida por la empresa EXAPOL. A diferencia del pararrayos tradicional, que atrae el rayo para conducirlo a tierra, este sistema opera de manera preventiva.
El dispositivo funciona equilibrando el campo eléctrico variable de su entorno en tiempo real. Al captar corrientes electrostáticas de forma pasiva y derivarlas a tierra, impide la formación del trazador ascendente en la estructura que protege. En la práctica, el sistema busca evitar que el rayo impacte dentro de su zona de cobertura.
Para la industria y la logística local, donde los daños por tormentas eléctricas pueden generar costos elevados por reposición de equipos y pérdida de actividad, esta tecnología presenta ventajas competitivas. Su despliegue está orientado a sectores donde un evento eléctrico podría tener consecuencias significativas.
La firma EXAPOL, con base en el Parque Industrial La Bernalesa en Quilmes, ofrece asesoramiento para la implementación de este sistema. La propuesta marca un cambio de enfoque: de gestionar el impacto de un rayo a intentar prevenir su caída.
