Un informe de la consultora Econviews proyecta que las condiciones climáticas asociadas a El Niño, junto con precios internacionales elevados, generarían exportaciones del complejo agrícola por u$s41.500 millones en la campaña 2026/27, en un año de necesidades financieras para el Tesoro.
Un informe de la consultora Econviews, dirigida por Miguel Kiguel, analizó el impacto del fenómeno climático El Niño en la producción agrícola argentina y su posible efecto en la oferta de dólares durante 2027.
Según las proyecciones meteorológicas, El Niño se extendería hasta marzo o abril del próximo año, con mayores lluvias sobre la región agrícola. La consultora reconstruyó datos históricos de superficie sembrada, producción y rindes de los principales cultivos para medir qué ocurrió durante los ciclos de Niño, Niña y años neutros.
Los datos indican que en las campañas atravesadas por El Niño, dos de cada tres cosechas de soja registraron rindes superiores a la tendencia, mientras que en los años de La Niña esa proporción cae al 12,5%. En maíz, el 53,3% de las campañas con Niño terminaron con rindes altos, contra apenas 12,5% durante episodios de Niña.
Las proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires muestran una campaña 2026/27 levemente superior a la anterior. La producción total alcanzaría 157,9 millones de toneladas, frente a 157,1 millones de la campaña previa. La superficie sembrada prácticamente no cambia, por lo que la mejora proviene casi exclusivamente del mayor rendimiento esperado.
La soja aportaría 3,5 millones de toneladas adicionales y el maíz otras 2 millones, precisamente los cultivos donde el efecto positivo del Niño aparece con mayor claridad.
Según el informe, la soja cotiza en torno a u$s484 por tonelada, un 30,3% más que hace un año. El maíz vale u$s194,1 (+15,7%) y el trigo u$s260,3 (+36,1%).
Con ese doble impulso —más producción y precios elevados— Econviews estima que las exportaciones del complejo agrícola rondarán los u$s41.500 millones durante la próxima campaña.
El informe señala que 2027 combina una mayor demanda privada de dólares típica de los años electorales y las obligaciones financieras del Tesoro. Econviews afirma: «Todo esto le daría tranquilidad al gobierno por el lado de la oferta de dólares en un año donde la necesitará».
La consultora advierte que, con el riesgo país por encima de los 600 puntos, el Tesoro tiene vedado el financiamiento externo y deberá apoyarse en el Banco Central. Para eso, la autoridad monetaria primero necesita comprar reservas, y una cosecha abundante aparece como la principal fuente de esos dólares.
El reporte recuerda que un exceso de lluvias, inundaciones o precipitaciones durante la siembra o la cosecha podrían revertir parte de ese escenario favorable.
