El ministro de Economía, Luis Caputo, renovó vencimientos de deuda en pesos por $8,61 billones, con una demanda que superó en un 13% el volumen ofrecido. La licitación se concentró en instrumentos de corto plazo, con vencimientos anteriores a la elección presidencial de 2027.
El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, renovó vencimientos de deuda en pesos por $8,61 billones en la licitación de este miércoles. La demanda de los inversores superó en un 13% el volumen ofrecido, aunque el Tesoro optó por no tomar liquidez adicional y limitarse a renovar los vencimientos.
La mayor parte de la demanda se concentró en bonos de renta variable. El título que paga la tasa Tamar, con vencimiento en julio del año próximo, captó $2,92 billones y ofreció un premio de 3,63%. El bono ajustable por CER, con vencimiento en mayo y una tasa de rendimiento de 5,97%, recibió fondos por $1,02 billón. La Lecap de tasa fija con vencimiento en enero tuvo demanda por $2,85 billones y paga una tasa anual de 29,36%, equivalente a una tasa efectiva mensual de 2,17%.
Los bonos dólar linked sumaron $1,83 billón, entre una letra que vence en octubre y otra en noviembre. La primera tiene una tasa de retorno anual de 9,06% y la segunda de 7,38%. Este volumen es casi el doble del captado en la licitación anterior, a pesar de que en esta ocasión el monto de vencimientos por bonos dólar linked era menor, debido a que el canje ofrecido la semana pasada tuvo una adhesión del 75%.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, justificó la estrategia de renovar a corto plazo en el contexto de turbulencia del mercado global. «La idea de la licitación fue seguir con la estrategia de títulos cortos, un título por curva, y reaperturas, para que vayan ganando liquidez. Vemos que las tasas de interés están todavía muy altas en el tramo largo de la curva», declaró Furiase en el streaming oficialista.
Furiase recordó que a lo largo de este año se logró que la deuda pública con vencimiento posterior a la elección legislativa de 2025 pasara del 15% a casi el 50%. La estimación oficial es que la cantidad de deuda despejada para el año próximo equivale a una base monetaria. «La idea no es sobrecargar al mercado. Vemos que la inflación va a seguir bajando y que las tasas van a bajar, así que no estamos para convalidar estas tasas en el tramo largo», sostuvo el funcionario.
El Tesoro mantiene una posición holgada, con tenencias en la cuenta depositada en el Banco Central por $8 billones y unos $10 billones en colocaciones a plazo fijo en el sistema bancario. La estrategia de no absorber liquidez busca evitar tensiones adicionales en el sistema financiero.
En el mercado argentino circulan opiniones que difieren de la versión oficial. Un informe de la consultora 1816 señala que la caída en la cotización de los bonos dolarizados responde a dudas sobre la continuidad del flujo de divisas de los últimos meses. Entre empresas privadas y gobiernos provinciales se emitieron títulos por u$s17.200 millones en menos de un año. Los analistas de 1816 mencionan como punto preocupante la disminución en la compra de dólares por parte del BCRA, y la contracara de la calma cambiaria es el crecimiento del stock de bonos dólar linked en manos privadas, que supera el equivalente a u$s12.000 millones.
Algunos analistas interpretan la reciente suba de tasas como un mensaje de los bancos al gobierno para que no aumente la emisión de bonos de largo plazo. Se estima que los vencimientos que se acumularán al Tesoro en los próximos 12 meses son de casi $200 billones.
