El presidente Javier Milei participó de la Asamblea General de la ONU y mantuvo encuentros con el secretario de Estado Marco Rubio y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. No logró una reunión bilateral con Donald Trump, quien sí recibió al primer ministro británico Andy Burnham. La comitiva argentina registró ausencias de funcionarios de Malvinas y el discurso presidencial generó cuestionamientos internos sobre la candidatura de Rafael Grossi.
El presidente Javier Milei encabezó una gira por Nueva York en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La delegación argentina estuvo integrada por el canciller Pablo Quirno, el asesor presidencial Santiago Caputo, el embajador Alejandro Oxenford y el ministro de Economía Luis Caputo, entre otros funcionarios.
El objetivo declarado de la comitiva era posicionar la cuestión Malvinas en la agenda bilateral con Estados Unidos y el Reino Unido. Sin embargo, no se concretó una reunión bilateral con el presidente estadounidense Donald Trump ni una mención a las islas en su discurso ante la Asamblea General.
Trump mantuvo encuentros con nueve mandatarios y figuras durante su agenda internacional, entre ellos el primer ministro británico Andy Burnham, el presidente francés Emmanuel Macron, la primera ministra danesa Mette Frederiksen, el primer ministro de Groenlandia Jens-Frederik Nielsen, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, la presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez y el presidente chino Xi Jinping. Milei no figuró entre ellos.
El encuentro con el secretario de Estado Marco Rubio se realizó en el Hotel Lotte, sobre Madison Avenue, en un pasillo y sin que los participantes tomaran asiento. De la reunión participaron Quirno y el ministro de Economía Luis Caputo. Fuentes de la Cancillería señalaron que el protocolo habitual indica que un ministro visita al presidente de otro país, y no al revés.
La única reunión bilateral con un jefe de Estado extranjero fue con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, prevista para el jueves a las 17 durante media hora. Netanyahu atraviesa un escenario internacional complejo y su discurso ante la Asamblea General motivó el retiro de numerosas delegaciones.
En el discurso ante la Asamblea General, Milei calificó a la ONU como «organización inútil» y habló de una «casta de parásitos fatalmente arrogantes». La intervención se produjo ante un hemiciclo semivacío.
La candidatura de Rafael Grossi a la Secretaría General de la ONU ya enfrentaba dificultades. Según los resultados de la tercera ronda de consultas oficiosas del Consejo de Seguridad, realizada el 18 de septiembre, la costarricense Rebeca Grynspan encabezaba la lista con nueve apoyos, seguida por Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, con ocho. Grossi aparecía tercero, con cinco apoyos, ocho rechazos y dos abstenciones. Michelle Bachelet retiró formalmente su candidatura. Fuentes diplomáticas señalaron que el discurso presidencial agrega un interrogante sobre el respaldo político a un candidato argentino.
La secretaria de Malvinas de la Cancillería, Paola Di Chiaro, y la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, no viajaron a Nueva York. La ausencia de ambas funcionarias generó interrogantes en el servicio exterior.
En el plano económico, la agencia Bloomberg informó que Estados Unidos reclama avances argentinos para ratificar un acuerdo comercial y de negocios en el Congreso. El Gobierno no envió el proyecto de ratificación del acuerdo firmado en febrero. Washington también reclama la adhesión al Tratado de Cooperación de Patentes (PCT), sancionado en Diputados pero con trámite lento en el Senado.
La delegación diplomática que acompañó a Quirno incluyó a funcionarios con antecedentes en gobiernos anteriores: Lorena Capra, exdirectora de Asuntos Nucleares durante la presidencia de Alberto Fernández y embajadora en Hungría desde noviembre de 2023; Francisco Tropepi, exsegundo de Pablo Tettamanti en Rusia y de Sergio Uribarri en Israel; y Juan Manuel Navarro, exsegundo de Sabino Vaca Narvaja en China.
El Gobierno presentó el discurso como una reafirmación de su posición ideológica y de su alineamiento con Estados Unidos e Israel. «Milei puso el tema Malvinas sobre la mesa y marcó la cancha», señalaron defensores del Presidente. Sectores críticos sostienen que el alineamiento puede profundizar el aislamiento argentino en ámbitos multilaterales.
La imagen más próxima entre Milei y Trump se produjo durante el encuentro del «Escudo de las Américas», con el Presidente argentino integrado entre otros mandatarios del continente y Trump a una distancia considerable. No hubo fotografía bilateral.
