Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, recomendó bonos en pesos, obligaciones negociables en dólares y CEDEARs ante un contexto de tasas elevadas, inflación en descenso y volatilidad en los mercados.
Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, sugirió tres instrumentos financieros para inversores argentinos: obtener rendimiento en pesos, generar renta en dólares y diversificar fuera del riesgo local.
Para rendimiento en pesos, Castro recomendó el bono de la Provincia de Buenos Aires con vencimiento al 30 de abril de 2027 (PBA27), que ofrece una tasa cercana al 34% anual (TAMAR más 7%) y paga tasa variable. Según el analista, este instrumento permite buscar rendimientos reales positivos sin asumir directamente riesgo cambiario.
Como segunda alternativa, mencionó las Obligaciones Negociables (ON) en dólares de empresas líderes. Castro indicó que permiten dolarizar la cartera y obtener una renta periódica. Prefirió emisiones bajo ley extranjera de compañías con buenos balances, generación de caja y negocios vinculados a sectores que producen dólares, como YPF o Vista Energy.
En tercer lugar, sugirió los Certificados de Depósitos Argentinos (CEDEARs), que permiten diversificar el riesgo argentino y acceder desde el mercado local, en pesos, a compañías internacionales. Dentro de este grupo, consideró atractivo a McDonald’s por su perfil defensivo, escala global, capacidad de generación de efectivo y una valuación que se volvió más razonable después de la corrección reciente.
Castro sostuvo que la combinación de estos instrumentos puede ser útil en un contexto donde conviven tasas elevadas, incertidumbre política local de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y un escenario internacional en el que el costo del dinero sigue siendo alto.
Respecto a la decisión de la Reserva Federal (Fed) de subir 25 puntos básicos la tasa de referencia, para ubicarla en un rango de entre 3,75% y 4%, Castro afirmó que la mayoría de los miembros espera al menos una suba adicional antes de fin de año y tasas cercanas al 4% durante 2027. Añadió que la inflación estadounidense continúa siendo elevada y que la autoridad monetaria está dispuesta a mantener condiciones financieras restrictivas durante más tiempo.
Para Argentina, Castro consideró que este escenario no es el más favorable, debido a que los bonos del Tesoro norteamericano ofrecen tasas cercanas al 5% a diez años, lo que aumenta el rendimiento que los inversores internacionales exigen para asumir riesgo argentino. Esto puede limitar una eventual compresión del riesgo país y encarecer el costo de financiamiento externo, un punto particularmente importante para Argentina pensando en una eventual vuelta más profunda al mercado internacional de deuda.
Asimismo, indicó que las tasas altas en Estados Unidos tienden a fortalecer globalmente al dólar y a reducir el atractivo relativo de las monedas emergentes. En cuanto a las acciones de empresas, una tasa internacional más alta reduce el valor presente de los flujos futuros y suele perjudicar especialmente a compañías de crecimiento y mercados emergentes.
Mientras las tasas estadounidenses permanezcan elevadas, Castro sostuvo que el mercado argentino requerirá fundamentos sólidos para seguir subiendo y probablemente mantendrá niveles elevados de volatilidad.
