La fábrica santafesina Sudamericana de Lácteos, detenida desde enero, retomará la producción la próxima semana con un plan de procesamiento de 100.000 litros diarios y una meta exportadora del 70%.
Sudamericana de Lácteos, la fábrica láctea ubicada en la localidad de Díaz, provincia de Santa Fe, reanudará sus actividades la semana próxima tras permanecer paralizada desde enero. La empresa, propietaria de las marcas Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, había interrumpido su producción por decisión de la conducción anterior, en un contexto de deudas con trabajadores, tamberos y proveedores.
La compañía, que pasó a manos de la firma cordobesa Lácteos Servio a mediados del año pasado, arrastraba dificultades en el pago de salarios, que se fraccionaron progresivamente hasta derivar en una paralización total a comienzos de 2026. En ese momento, 78 trabajadores quedaron sin cobrar y se acumuló una deuda previsional y con proveedores.
En ese escenario, el empresario agroindustrial Pablo González, oriundo de Pergamino y radicado en Rosario, concretó un acuerdo para adquirir el paquete accionario de la empresa y asumir el pasivo. El traspaso se destrabó a mediados del mes pasado, tras sucesivas negociaciones con la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra).
González detalló que se realizaron tareas de puesta a punto de la planta y gestiones administrativas para regularizar deudas y levantar embargos. Entre ellas, la rectificación de recibos de sueldo, la presentación de formularios ante ARCA y el cambio de titularidad ante la Inspección General de Justicia (IGJ).
“La gente está trabajando muy bien, con mucho entusiasmo y estamos terminando esta semana de poner a punto la planta. Compramos insumos y estamos terminando de destrabar la parte administrativa y bancaria para poder abordar la compra de materia prima”, declaró González. El objetivo es iniciar la producción la semana próxima, una vez habilitadas las cuentas bancarias para pagar a los tamberos.
La meta de procesamiento es de 100.000 litros de leche por día, destinados a la elaboración de queso barra. El 70% de esa producción se orientará a mercados externos y el 30% restante al mercado interno. La planta cuenta con aduana propia habilitada, condición que facilita la exportación directa.
En cuanto a la deuda salarial, que alcanzaba seis meses, la empresa abonó el 22 de julio la primera de seis cuotas pactadas con Atilra. El acuerdo contempla la modalidad del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que exime por tres meses del pago de aportes laborales y habilita reducciones salariales. No habrá despidos, aunque la jornada laboral se reducirá al 75%, organizada en turnos.
La planta emplea actualmente a 78 personas, en su mayoría residentes de Díaz, localidad de unos 2.200 habitantes. Con la puesta a punto finalizada y las gestiones bancarias en curso, la fábrica prevé recibir materia prima y reanudar la producción tras siete meses de inactividad.
