Tesla presentó resultados del segundo trimestre con ingresos récord de u$s28.236 millones y entregas de 480.126 vehículos. La acción, sin embargo, cayó 18% tras el balance. Analistas de la City analizan si conviene comprar, mantener o vender el CEDEAR.
Tesla presentó su balance correspondiente al segundo trimestre de 2026, con ingresos récord de u$s28.236 millones, un 25,5% más que el mismo período del año anterior. Las entregas de vehículos alcanzaron las 480.126 unidades, un 25% más interanual, también un récord para un segundo trimestre. A pesar de estos resultados, la acción de la compañía perdió un 18% desde la publicación del balance y cerró la última rueda en u$s298,32, cerca del mínimo de las últimas 52 semanas.
El negocio automotriz aportó u$s20.516 millones en ingresos, con un crecimiento interanual del 23,1%. El segmento de energía y almacenamiento facturó u$s3.139 millones, mientras que servicios y otros negocios crecieron un 50,4%, hasta los u$s4.581 millones. La compañía también redujo su inventario a 15 días de ventas, frente a los 27 días del trimestre anterior.
El margen operativo de Tesla cayó al 1,4%, desde el 4,1% del año anterior. El resultado operativo fue de u$s398 millones, un 57% menos que en el mismo período de 2025. La ganancia ajustada por acción fue de u$s0,33, por debajo de los u$s0,55 esperados por el consenso del mercado. El flujo de caja libre fue negativo en u$s1.092 millones, después de los u$s1.444 millones positivos del trimestre anterior.
El resultado neto alcanzó aproximadamente u$s1.100 millones, que incluyó una ganancia cercana a u$s1.000 millones por la revalorización de su participación en SpaceX, compensada parcialmente por pérdidas cambiarias y por la caída en el valor contable de sus bitcoins. Sin ese efecto extraordinario, la rentabilidad de las operaciones habituales habría quedado mucho más ajustada.
Los gastos operativos aumentaron 47,3% interanual, hasta los u$s4.350 millones, debido principalmente a las inversiones en proyectos como Optimus, Robotaxi, Cybercab, capacidad de cómputo y nuevos chips. Tesla reiteró que invertirá más de u$s25.000 millones durante 2026 y anticipó que el capex continuará aumentando durante los próximos dos o tres años. Allaria estima que podría superar los u$s32.000 millones anuales en 2027 y 2028.
Alan Feldman, Research Strategist de Criteria, explicó la combinación de crecimiento y deterioro financiero: “Tesla reportó un muy buen trimestre con entregas de autos que llegaron a 480.000 unidades, un 25% más que hace un año, aunque la acción cayó un 18% desde la presentación de resultados. La paradoja se explica en dos números: margen operativo de 1,4% y flujo de caja libre negativo de u$s1.090 millones. El margen bruto automotriz sin créditos fue de 16,3%”.
En cuanto a la valuación, Tesla cotiza a aproximadamente 150 veces las ganancias proyectadas, frente a un promedio de 178 veces durante los últimos dos años. Criteria calcula que opera a 49 veces el valor empresa sobre el EBITDA estimado para 2028, muy por encima de las 8 a 10 veces de los fabricantes tradicionales. El mercado valora a Tesla como una plataforma de inteligencia artificial, software, transporte autónomo, robótica y energía, más que como una empresa automotriz.
Los clientes activos de Full Self-Driving (FSD) aumentaron 56% interanual y se acercaron a 1,5 millones. En Norteamérica, alrededor del 55% de los vehículos entregados durante el trimestre contaban con una suscripción habilitada. Robotaxi acumuló más de 380.000 millas sin supervisión en seis ciudades y sin incidentes relevantes reportados, según información de la empresa. Tesla también inició la producción de Cybercab y amplió su servicio a siete mercados estadounidenses.
Feldman señaló: “Existen razones para escenarios alcistas. Los pedidos pendientes son los mayores desde 2023, su software de conducción asistida, con probables ingresos recurrentes futuros por suscripción de los usuarios, se encontró en el 55% de las entregas norteamericanas y el robotaxi acumuló 380.000 millas sin incidentes reportados”. Agregó: “El mercado no la valúa como automotriz, sino como una empresa de vanguardia con muchos frentes de facturación abiertos de cara al futuro”.
Allaria estimó que los negocios de automóviles y almacenamiento de energía podrían alcanzar un valor conjunto de u$s1,55 billones hacia 2030, lo que implica un valor actual de u$s346 por acción sin incluir Robotaxi ni Optimus, equivalente a una suba cercana al 16% frente al último cierre. Al incorporar los negocios autónomos, el valor estimado sube a u$s450, con un potencial de aproximadamente 51%. Ese precio supone que Robotaxi podría valer u$s400.000 millones hacia 2030 y que los robots humanoides comenzarían a generar ingresos relevantes durante los próximos años.
Criteria presentó tres escenarios: bajista (u$s69, -77%), base (u$s389, +28%) y alto (u$s1.059, +249%), con un ponderado de u$s476 (+57%). La amplitud entre u$s69 y u$s1.059 refleja la dependencia del valor de Tesla respecto de la probabilidad de que FSD, Robotaxi y Optimus se conviertan en negocios rentables y escalables.
Allaria informó que el 50% del consenso de sus analistas recomienda comprar, el 36% mantener una posición neutral y el 14% vender. El precio objetivo promedio se ubica en u$s395,42. Feldman señaló que el promedio de 47 analistas apunta a u$s398 durante los próximos doce meses.
Para quienes ya tienen Tesla en cartera y aceptan una volatilidad elevada, mantener aparece como la alternativa más razonable. Para un nuevo inversor, una entrada gradual reduce el riesgo de concentrar la compra en una valuación que sigue exigiendo mucha ejecución futura. Criteria adoptó una postura similar: “Para entrar, quizás convenga esperar evidencia de monetización de algunas de las verticales de negocio nuevas”, afirmó Feldman.
La venta cobra mayor sentido para quien compró Tesla esperando una mejora rápida del negocio automotriz o no puede soportar caídas pronunciadas. El escenario bajista de Criteria contempla una pérdida de 77%, lo que expone el nivel de riesgo que acompaña a los posibles retornos.
