En julio, el Bitcoin lideró los rendimientos mensuales con una suba del 7%, pero en el acumulado de 2026 el plazo fijo UVA es la única opción que supera a la inflación.
Los ahorristas que buscan conocer qué instrumentos rinden más para invertir sus pesos se encuentran con que, en julio, el Bitcoin volvió a registrar un salto del 7% en moneda local, transformándose por lejos en la alternativa más rentable del mes. Sin embargo, si la mirada se orienta al más largo plazo, en lo que va de 2026 el plazo fijo que ajusta por el índice UVA continúa siendo la opción más ganadora y la única con rendimiento positivo frente a la inflación.
Para determinar cuáles fueron las inversiones más destacadas y las de peor desempeño tanto en julio como en el acumulado de 2026, se tomó como base comparativa qué hubiese ocurrido con un capital inicial de $1 millón. Los instrumentos considerados en este análisis incluyen al dólar en sus distintas versiones (oficial, MEP y blue), los plazos fijos (tradicional y UVA), las acciones de empresas líderes (índice S&P Merval), el oro y el Bitcoin.
En julio, la inversión más rutilante fue el Bitcoin, con la mencionada suba del 7% en pesos. Le siguió el Merval, que ascendió un 4,5% impulsado por compañías como Metrogas, que avanzaron hasta un 23%. El tercer lugar del ranking mensual lo ocupó el dólar blue, con un incremento del 3%, seguido por el plazo fijo UVA, que rindió un 2% (reflejando la inflación ajustada con 45 días de rezago).
De esta manera, estas cuatro opciones superaron al Índice de Precios al Consumidor (IPC), estimado por economistas privados en torno al 1,9% para julio. Asimismo, todas resultaron ganadoras frente al dólar oficial, cuyo avance no alcanzó el 1% mensual en un contexto donde el Gobierno mantiene, por el momento, un techo implícito por debajo de los $1.500 para el tipo de cambio mayorista.
En el último día del mes prácticamente no se registró impacto tras el anuncio oficial sobre la reforma de la carta orgánica del Banco Central, orientada a liberalizar el mercado de capitales.
«En julio, los activos más redituables en términos nominales fueron aquellos asociados a carteras con una mayor prima de riesgo: tanto el Bitcoin como el Merval encabezaron el ranking de rendimiento», detalla Andrés Méndez, director de AMF Economía.
En la vereda opuesta, los grandes perdedores del mes fueron el oro (-1%) y el dólar MEP, que descendió un 0,2%.
«Julio fue un mes desafiante para los activos argentinos, marcado por la tensión entre fundamentos locales que siguen mejorando y un contexto internacional que volvió a complicarse. La reescalada del conflicto en Medio Oriente empujó el barril de crudo Brent cerca de los u$s100, lo que presionó al alza las tasas del Tesoro americano y fortaleció al dólar globalmente», resume Marcos Montero, sales trader de la mesa IFA en Balanz.
A nivel local también influyeron la mejora fiscal, la desaceleración inflacionaria —que en junio fue del 1,9%, acumulando un 16,8% en el primer semestre— y las mejoras en la calificación crediticia soberana por parte de S&P (a B-) y Moody’s (a B3 con perspectiva positiva), acompañadas por un Riesgo País ubicado por debajo de los 450 puntos básicos.
Plazo fijo UVA y Merval: cómo rinden las inversiones en el acumulado de 2026
Al analizar el balance de todo el año, el único instrumento que mantiene un rendimiento real positivo por encima de la inflación es el plazo fijo UVA, beneficiado por el arrastre de los índices de precios de los primeros meses de 2026. Un ahorrista que colocó $1 millón en un plazo fijo UVA en enero acumuló a fines de julio un capital superior a $1.216.000, lo que representa una ganancia neta de $216.142 en siete meses. En comparación, ese mismo millón ajustado por la inflación acumulada del período equivale hoy a $1.191.828.
En el segundo lugar del ranking anual se ubica el plazo fijo tradicional. Con una inversión inicial de $1 millón, acumuló en los primeros siete meses casi $1.146.000 (unos $146.000 de ganancia). El tercer puesto corresponde al índice Merval, que con la misma masa de capital inicial suma un total de $1.055.133.
A muy poca distancia se posiciona el dólar oficial, que con $1 millón invertido a comienzos de año generó una ganancia aproximada de $21.500. Por el contrario, la peor inversión en lo que va de 2026 es el Bitcoin: quien compró la criptomoneda en enero con $1 millón, a fines de julio registraba un capital equivalente a $724.500, lo que implica una pérdida de $275.500.
«Al analizar los rendimientos en lo que va de 2026, quienes se posicionaron en Bitcoin han resignado una porción significativa del capital. La conclusión es similar si miramos la película desde comienzos del año pasado: quienes mantuvieron criptomonedas en cartera desde inicios de 2025 también perdieron parte del capital», señala Méndez. Y agrega: «Casi ninguna alternativa del menú seleccionado logró superar a la inflación en lo que va del año; solo lo hicieron los plazos fijos ajustables, aunque tomando los datos de inflación registrados hace más de 45 días».
Sin embargo, al ampliar la ventana temporal desde enero de 2025 hasta fines de julio de 2026 (19 meses), el podio lo lidera el oro: una inversión inicial de $1 millón se convertiría en $1.987.806. En segundo lugar se ubica el plazo fijo UVA ($1.605.922) y en el tercero el plazo fijo tradicional ($1.597.816), ubicándose este último apenas por encima de la inflación acumulada en dicho tramo.
«Si la medición se realiza frente al primer día hábil del año pasado, el oro resulta imbatible, a pesar de no haber destacado durante el ejercicio en curso. Los plazos fijos, tanto tradicionales como UVA, logran mantener el poder adquisitivo del dinero respecto al inicio del año anterior, mientras que el resto de los activos pierde frente a la inflación acumulada», concluye Méndez.
Qué pasará con el dólar, la inflación y las acciones en los próximos meses
De cara a los próximos meses, el escenario internacional adquiere mayor relevancia. En este contexto, el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente sobre la cotización del petróleo constituye un factor de presión para que los precios domésticos demoren su convergencia hacia un sendero de desaceleración.
«Esto puede ser un estímulo para potenciar las inversiones en activos ajustables por inflación, consolidando la tendencia observada en los últimos meses», proyecta Méndez. En cuanto a la renta variable, los analistas mantienen la preferencia por empresas del sector energético como YPF, Vista y Pampa Energía.
Por otra parte, si se analiza la rentabilidad puntual de un mes, Méndez sugiere observar a «los perdedores» del año, donde se aprecia una reciente recuperación en el Merval y el Bitcoin. «En este grupo aparece también el dólar estadounidense que, si bien muestra volatilidad por factores globales, podría encontrar un rebote local, tal como reflejó el ascenso del dólar blue en julio», reflexiona el economista.
Respecto a la inflación, los analistas privados coinciden en que muestra un amesetamiento, proyectando un registro similar o superior al 1,9% para el dato final de julio.
«Nuestra estimación preliminar al cierre de julio nos da una inflación del 2,1% para ese mes. El rebote transitorio se debe, principalmente, al aumento estacional de la demanda en servicios y bienes vinculados a las vacaciones de invierno (rubro Recreación y Cultura) y a una mayor incidencia de Alimentos y Bebidas motivada por la depreciación del 6% en el tipo de cambio mayorista desde mayo», afirma Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso.
No obstante, el especialista prevé que la trayectoria retome su tendencia a la baja: «Creemos que los precios volverán al sendero de desinflación, ubicándose por debajo del 2% intermensual en el segundo semestre».
Finalmente, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que publica el Banco Central —sobre la base de un relevamiento entre 44 consultoras y entidades financieras— estimó la inflación de julio en torno al 2%, mientras que prevé un 1,8% mensual tanto para agosto como para septiembre, marco en el cual las tasas de interés en pesos muestran una dinámica de estabilización.
