La empresa Sabri, con planta en Recreo, Catamarca, comunicó despidos masivos a 80 trabajadores mediante mensajes de WhatsApp. La firma, proveedora de Zara y Puma, atribuyó la medida a una crisis sectorial por importaciones, caída de ventas y costos operativos.
La empresa textil Sabri, fundada en 1984 y con planta en la localidad de Recreo, provincia de Catamarca, despidió a 80 operarios y les notificó la decisión a través de mensajes de WhatsApp. La firma, que produce indumentaria para las marcas internacionales Zara y Puma, comunicó las cesantías sin utilizar telegramas formales.
Según fuentes del sector, la medida responde a una caída en los pedidos de las grandes cadenas comerciales, que afectó los márgenes de la empresa. La planta de Recreo, que en su mejor momento empleó a más de 350 familias, operaba con rotación forzada, adelanto de vacaciones y parates técnicos por acumulación de sobrestock en distribuidores mayoristas de Capital Federal.
Los trabajadores despedidos y delegados sindicales manifestaron malas condiciones laborales y problemas con el cobro de salarios y horas extras. Los abogados de los cesanteados afirmaron que el uso de WhatsApp como canal de notificación busca eludir el telegrama preaviso.
La empresa, a través de un comunicado firmado por Martín Brieva, representante del directorio, negó que evalúe un cierre definitivo. En el texto, la conducción calificó las cesantías como «medidas de reorganización profundamente dolorosas» y atribuyó la situación a un contexto macroeconómico que incluye el ingreso de indumentaria importada de China, Brasil e Indonesia, la presión tributaria, el freno del consumo y la desaparición de proveedores nacionales de hilado. También mencionó los plazos de cobro de la cadena comercial, de 30 a 90 días, como factor de asfixia de liquidez.
Según datos del INDEC, la utilización de la capacidad instalada en la industria textil se ubicó por debajo del 45%, con el tejido y la confección operando al 38%. La CAME registró una caída interanual superior al 18% en ventas minoristas de indumentaria, y la confección cayó un 28,5% interanual, con pérdida de más de 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Datos de la Cámara de Importadores y de la Dirección General de Aduanas indican un aumento superior al 35% en el ingreso de prendas terminadas e hilos sintéticos importados.
En Recreo, los trabajadores que conservan sus puestos expresan incertidumbre sobre la posibilidad de nuevas reestructuraciones. Los cesanteados aguardan una audiencia de conciliación obligatoria convocada por el Ministerio de Trabajo provincial.
