El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció la cancelación del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba ceder derechos comerciales a empresas privadas, luego de que UEFA, Concacaf y AFC manifestaran su rechazo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, canceló el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que buscaba ceder derechos comerciales del fútbol mundial a empresas privadas. El anuncio se realizó a través de las cuentas oficiales del organismo en redes sociales.
La decisión se tomó después de que confederaciones como UEFA, Concacaf y AFC expresaran su desacuerdo con el plan. La UEFA amenazó con boicotear la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA si el proyecto continuaba.
Conmebol tampoco brindó su respaldo. Este viernes, horas antes del anuncio de Infantino, la confederación sudamericana solicitó «información adicional y aclaraciones» sobre el alcance del FFE y convocó a una reunión extraordinaria de su Consejo para analizar la propuesta.
El proyecto contemplaba la cesión de derechos comerciales y la organización de ciertos eventos a empresas privadas. Según Infantino, el objetivo era ofrecer nuevas herramientas de desarrollo para asociaciones miembro con menos recursos.
Rechazo de confederaciones
El FFE dependía de un respaldo mayoritario dentro de la estructura de la FIFA. El proceso de consultas reveló diferencias profundas entre los actores involucrados. UEFA, Concacaf y AFC expresaron públicamente su desacuerdo.
Infantino confirmó que el plan no seguirá adelante. «Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar», explicó.
La amenaza de boicot de la UEFA al Mundial fue un punto de quiebre. Sin el respaldo de la confederación europea, el proyecto perdió viabilidad política dentro de la FIFA.
Detalles del proyecto
La FIFA anunció el martes la creación de una empresa que concentraría todos sus negocios comerciales. La nueva sociedad, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), reuniría los derechos de televisión, acuerdos de patrocinio, venta de entradas y licencias comerciales de los torneos.
También incluiría la organización operativa del Mundial y otras competencias bajo la órbita de la FIFA. La FIFA había aclarado que abriría la puerta a inversiones privadas, aunque solo con participaciones minoritarias y sin poder de decisión.
Las estimaciones de la FIFA proyectaban que FFE generaría ingresos por 4.200 millones de dólares durante este año.
Vínculo con la familia Trump
La principal empresa interesada en comprar las acciones pertenecía a la familia Trump. Gianni Infantino se había mostrado cercano al expresidente estadounidense durante el Mundial de Clubes y la Copa del Mundo.
Como parte del proyecto, la FIFA pretendía lanzar el programa FIFA Fast Forward Programme (FFFP), para unificar los mecanismos de financiamiento con el objetivo de reunir más de 10.000 millones de dólares durante los próximos cuatro años.
Próximos pasos
Infantino adelantó que convocará a federaciones, confederaciones y otros actores relevantes en las próximas semanas para trabajar en alternativas que permitan impulsar el desarrollo del fútbol sin generar divisiones internas.
El presidente de la FIFA enfatizó que la organización retomará el camino del consenso. «Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar», afirmó.
