Pablo Rivero, fundador de la parrilla Don Julio, abrió en el barrio de West Village, Nueva York, el restaurante Graciela. Es la primera vez que el grupo gastronómico opera fuera del país.
Pablo Rivero, dueño de la parrilla Don Julio, inauguró hace dos semanas en el barrio de West Village, Nueva York, el restaurante Graciela. Se trata del primer desembarco internacional del grupo gastronómico que opera en Palermo, Buenos Aires.
El restaurante tiene capacidad para aproximadamente 140 comensales y emplea a unas 100 personas. La carta incluye carnes, empanadas, milanesas, pastas, vegetales y preparaciones de estación. El ticket promedio es de 130 dólares por persona. La cava reúne alrededor de 500 etiquetas, de las cuales unas 80 corresponden a vinos argentinos.
Rivero se asoció con los hermanos Adam y Alex Saper, empresarios estadounidenses, para el desarrollo del proyecto. Según declaró Rivero, contar con socios que conocieran el mercado local fue un factor determinante para avanzar con la apertura.
El nombre del restaurante, Graciela, es un homenaje a la madre de Rivero. El empresario afirmó que su madre disfrutaba recibir gente en su casa y que ese espíritu de hospitalidad buscó estar presente en el local.
La carne se importa desde Argentina bajo un programa especial para Graciela, y se complementa con cortes de productores del estado de Nueva York. Además, se importan vinos, tapas para empanadas, especias, chimichurri y algunos quesos. Rivero indicó que la empresa trabaja con pequeños productores argentinos para apoyarlos en el proceso de exportación.
El grupo gastronómico de Rivero incluye, además de Don Julio, los restaurantes El Preferido de Palermo y Social Corazón, la carnicería Don Julio, el kiosco de helados El Preferido, una huerta en La Plata y la Comarca Productiva, un campo de 230 hectáreas en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires. En total, el grupo emplea a unas 300 personas.
