Un informe de NielsenIQ reveló que el consumo masivo en Argentina retrocedió 0,5% interanual entre mayo y junio de 2025. El canal moderno, integrado por hipermercados y supermercados, cayó 1,5%, mientras que la inflación de productos de consumo masivo se desaceleró al 25,8% interanual.
La consultora NielsenIQ publicó un informe sobre la evolución del consumo masivo en Argentina correspondiente al bimestre mayo-junio de 2025. Según el documento, el consumo total cayó 0,5% interanual. El canal moderno, que incluye hipermercados y supermercados, registró una caída del 1,5%, un desempeño inferior al promedio del mercado.
La inflación de los productos de consumo masivo se desaceleró al 25,8% interanual. Pese a esa reducción, el informe indicó que los consumidores continúan administrando sus ingresos con cautela. Entre los cambios observados, se mencionó que los compradores adquieren menos unidades, recorren distintos comercios para aprovechar promociones, comparan precios desde dispositivos móviles y reemplazan primeras marcas por opciones más económicas.
El informe señaló que las compras pequeñas, frecuentes y planificadas predominan sobre las grandes compras mensuales. Esa dinámica afecta a las grandes superficies, cuyo modelo de negocio se basaba históricamente en compras de mayor volumen. El estudio indicó que los principales jugadores enfrentan una reducción en el volumen de ventas y una desaceleración inflacionaria que redujo el crecimiento nominal de la facturación, con costos operativos elevados y rentabilidades ajustadas.
En contraste, las cadenas independientes continúan creciendo, mientras que los comercios tradicionales mostraron una baja más moderada (-1,3%) y los kioscos se mantienen estables. El informe destacó que el consumidor reparte sus compras entre distintos formatos en busca del mejor precio.
Por categorías, los alimentos crecieron 1,6%, impulsados por productos básicos (+3,3%) y golosinas (+3,8%). Las bebidas retrocedieron 2%, afectadas por las bebidas sin alcohol (-2,7%). El segmento de cuidado personal y limpieza cayó 2,3%, con una retracción en productos para el hogar y la ropa (-4%).
El informe concluyó que la inflación dejó de ser el principal factor que condiciona al consumo, pero que el negocio no ha salido de la crisis. Señaló que el desafío actual es adaptarse a un consumidor más racional, que compra menos, compara más y no es fiel a un único supermercado. En el sector, se espera que durante el segundo semestre de 2025 se intensifique la competencia promocional entre proveedores y supermercados.
