Gustavo Cañonero, quien fuera número dos de Luis Caputo en el Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri, publicó un informe en el que reconoce avances macroeconómicos pero describe la actividad económica como «decepcionante».
Gustavo Cañonero, exvicepresidente del Banco Central de la República Argentina durante la gestión de Luis Caputo en la entidad, publicó un informe a través de su consultora CMF Asset Management en el que analiza la situación económica del país. En el documento, Cañonero afirma que «el mejor escenario inflacionario también refleja un nivel de actividad que todavía luce decepcionante».
El informe reconoce avances en la contención macroeconómica y la estabilidad del mercado energético, lo que permitió retomar la desaceleración de la inflación. Cañonero sostiene que, si se mantiene estable el precio internacional del petróleo, no sería extraño observar una inflación mensual dentro del rango del 1% al 2% hasta fin de año.
Sin embargo, el economista señala que la recuperación económica es desigual. Los sectores vinculados a la exportación de recursos naturales muestran un desempeño favorable, mientras que actividades intensivas en empleo como la industria y la construcción continúan sin encontrar un piso firme. «La inversión sigue siendo la gran ausente», afirmó Cañonero.
Según el informe, el consumo privado mantiene un crecimiento moderado durante 2026, pero el empleo agregado prácticamente no muestra mejoras y los ingresos permanecen estancados desde mediados del año pasado. Cañonero advierte que la prioridad de consolidar la estabilidad financiera limita aumentos más significativos de los salarios reales mientras no aparezca un repunte sostenido de la inversión.
El exfuncionario también destacó la consolidación del superávit comercial, la estabilidad cambiaria y la recomposición de las reservas del Banco Central, factores que permitieron despejar necesidades financieras para este año y mejorar las perspectivas para 2027. No obstante, identificó que la demanda de pesos continúa siendo baja y que el crecimiento del crédito se explica casi exclusivamente por préstamos en dólares.
Cañonero concluye que la estabilidad macroeconómica, por sí sola, todavía no alcanza para generar una recuperación generalizada de la actividad económica.
